El síndic mayor de la Sindicatura de Comptes, Miquel Salazar, ha mostrado este jueves su rechazo a la “utilización” de esta institución que, a su juicio, se hizo el pasado 28 de mayo en la sesión especial sobre la DGAIA de la Comisión de Derechos Sociales e Inclusión del Parlament. Salazar ha trasladado por carta su malestar tanto al presidente del Parlament, Josep Rull, como al presidente de la Comisión de la Sindicatura de Cuentas, Jordi Riba. La institución ha expresado en concreto su rechazo a unas palabras del exsecretario general de Treball, Afers Socials i Famílies Oriol Amorós, en la comisión de Drets Socials.
En la misiva, critica algunas argumentaciones de intervinientes mientras se explicaba el informe de fiscalización 3/2024, relativo a la contratación pública y adjudicación del servicio de acogimiento de infancia y adolescencia del periodo 2016-2020.
En el documento, aprobado por el Pleno de la Sindicatura, los síndicos rechazan en concreto “la utilización de la institución por intereses ajenos a las funciones que tiene encomendadas” y defiende la independencia del órgano fiscalizador, que trabaja con normas y directrices de auditoría pública internacionalmente aceptadas y homologables en los órganos de control externo de otros países.
Especialmente reprobables para la Sindicatura habrían sido, detallan, afirmaciones de intervinientes no detallados que pronunciaron frases como: “(…) me sorprende que una síndica nombrada por un partido independentista ponga el dedo en aquí, pero, en fin, ustedes sabrán a quien nombran (…)”. “La Sindicatura de Comptes de Catalunya trabaja con independencia y rigor y rechaza la utilización de la institución por intereses ajenos a las funciones que tiene encomendadas”, defienden.
Si bien el grueso de la sesión del 28 de mayo se dedicó a la DGAIA y el caso de abusos de una menor, en la comparecencia de los altos cargos de la DGAIA también se trataron las supuestas irregularidades en los contratos que se llevaron a cabo entre el 2016 y el 2020, sobre las que instituciones como la propia Sindicatura habían abierto investigaciones.