El Gobierno va al choque con la OTAN y EEUU, al tiempo que intenta con ello atornillar la mayoría de investidura en el medio del escándalo por el ‘caso Cerdán’. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasmitido por carta al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que España no asumirá el compromiso para subir el gasto en defensa al 5% del PIB como se planteará en cumbre de la próxima semana en La Haya. “Quiero asegurarle que España seguirá cumpliendo con su deber en los próximos años y décadas, y seguirá contribuyendo activamente a la arquitectura de seguridad europea. Sin embargo, España no puede comprometerse en esta Cumbre con un objetivo específico de gasto en términos de PIB”, manifiesta el jefe del Ejecutivo en la misiva.
El Gobierno se aferra al 2% actual y amenaza así con vetar una decisión por la que empujan tanto el secretario general de la OTAN como EEUU. Para España, argumenta Sánchez, comprometerse con un objetivo del 5 % no solo sería irrazonable, sino contraproducente, ya que nos alejaría del gasto óptimo y dificultaría los esfuerzos actuales de la UE para fortalecer su ecosistema de seguridad y defensa”.
La hoja de ruta de la OTAN colocaba al PSOE, principalmente tras la crisis por el ‘caso Cerdán’, en una muy difícil posición con sus socios, incluido Sumar dentro de la coalición. Ante este escenario, en la Moncloa ya se preparaban estos días para un choque en la cumbre. Los colaboradores del jefe del Ejecutivo avanzaba que “nuestra posición será propia, autónoma y valiente”, pero la misiva a Rutte es un golpe en la línea de flotación de la próxima cumbre de la Alianza Atlántica, además de un choque directo con EEUU, al anticipar un rechazo por parte de uno de sus miembros.
Sánchez ya aprobó hace un mes y medio el aumento de estas partidas hasta el 2% del PIB -cifra a la que en su día se comprometió en 2014 el Ejecutivo de Mariano Rajoy-, una controvertida medida que suscitó mucho malestar en la mayoría de sus socios y que el presidente evitó someter a una votación del Congreso que no hubiese salido adelante sin el voto a favor del PP.
El compromiso del Gobierno ahora mismo se limita al 2% del PIB. Fuentes del Ministerio de Defensa aseguran que así está establecido tanto para este año como para el siguiente. Además, las mismos interlocutores del departamento que dirige Margarita Robles señalan que si este porcentaje ya conlleva dificultades para la ejecución, el horizonte del 5% se hace prácticamente inviable con las actuales capacidades de la industria