El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha replicado este domingo a su homólogo en Aragón, Jorge Azcón, que lo que debería hacer es “agradecer” la preservación de las obras de Sijena que durante años ha hecho la Generalitat y el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), después de que le acusara de “mentir” y de estar dificultando la ejecución de la sentencia que obliga a entregar las pinturas murales del Monasterio al ejecutivo aragonés.
“Lo primero es que debería empezar agradeciendo a las autoridades de Catalunya, y en concreto al MNAC la preservación de unas pinturas que, si no fuera por el MNAC, hoy no existirían“, ha espetado Illa. “Y lo segundo es que yo no miento, él no lo sé. Yo no”, ha añadido en unas declaraciones desde Pekín, donde se encuentra de viaje oficial.
Todo ello después de que Azcón, en una entrevista en La Razón, haya criticado al jefe del Govern porque asegura que le dijo que colaboraría en la ejecución de la sentencia, pero que después, “la actitud de la Generalitat, el Ministerio y el Ayuntamiento de Barcelona, que son los que forman parte del patronato, ha sido radicalmente contraria al cumplimiento”. “La experiencia que he tenido [con Illa] no ha sido positiva. Cuando Ha Venido A Aragón y Hemos Habado de Este Asunto Concreto, Me Ha Dicho una Cosa y Luego Ha Ocurrido la Contraria. Heno dos posibilidades, que me mintiera o que no es una pertol los organismos de catalunya. Las dos hijo Negativas “, Ha Remachado, en una conversación en la que además Carga Contra El Nuevo Sistema de Financiación.
Illa le ha emplazado a que, “si realmente quiere resolver” el asunto de las obras de Sijena, “escriba la primera línea de este capítulo agradeciendo al MNAC y a las personas de Catalunya que salvaron estas obras y que las han preservado durante muchos años”. “Esto es lo que debería hacer. Si no, no habría obras hoy”, ha insistido.
La jueza de Huesca dictó la orden de ejecución definitiva de la sentencia que obliga al MNAC a entregar las pinturas murales del Monasterio de Villanueva de Sijena en un plazo máximo de siete meses como solicitaba el Gobierno de Aragón. La magistrada ordenó así la ejecución definitiva de la sentencia firme de julio de 2016 que fue confirmada íntegramente en mayo de 2025 el Tribunal Supremo.
Desde el Govern de Catalunya siempre han defendido que no hay “voluntad de obstruir la ejecución de la sentencia”, pero reclaman poder analizar técnicamente cómo se debe ejecutar para no poner en riesgo las pinturas.
Suscríbete para se guir leyendo