“Es como una cebolla, pero está delicioso […] Es una comida ecléctica “. El Chef del Restaurante Disfrutar, Eduard xatruchha desplegado este lunes en pekín una propuesta gastronómica que ha deleitado el paladar chino con platos que interpretan catalunya como “un diálogo entre la mediterránea y los pirinos”. Siguito Su Filosofía Basada en la “Creatividad Tranquila”Que combina la innovación técnica con el descruto sensorial, el cocinero catalán ha sorprendido a unos 150 representantes Empresariales y culturales, así como operaciones Turísticos, Reunidos En el Hotel Four Seasons de la Capital China Celebrar el el Celebrar El Año Mundial de la Gastronomía Catalana Que Promueve la Agència Catalana de Turisme Aprovechando El Viaje Oficial del Presidente Salvador Illa Al País Asifico.
El viaje culinario ha arrancado con el ‘pà amb tomàquet’ con fuet y longaniza, una croqueta de pollo asado a la catalana con ciruelas y piñones, y una ‘coca de recapte’ con escalivada y anchoas de l’Escala, para sorprender después con una ‘calçotada’. Ejecutados con la maestría de uno de los cocineros del mejor restaurante del mundo en 2024 y con tres estrellas Michelin, los platos han continuado sorprendiendo al público al probar una ‘xatonada‘, un ‘suquet‘ de rape con almejas, un calamar relleno de butifarra de perol, ‘trinxat’ y salsa mar y montaña; pies de cerdo con colmenillas y gambas de Palamós; y un canelón de ternera con salsa trufada y crujiente de queso.
La conquista ha continuado con los postres, y el chef ha coronado el menú ofreciendo a los comensales una crema catalana con ‘carquinyoli’ y pan con chocolate y aceite de oliva.
Xatruch ha celebrado que Catalunya tenga los mejores restaurantes del mundo y ha asegurado que esto demuestra que es “un país en el que la gastronomía es especial y tiene una fuerza enorme y sorprendente”. “Es muy bonito estar en Pekín y enseñar la cocina creativa que hacemos en un menú de cocina tradicional. Cuando vemos a los chinos comiendo estos platos, se les iluminan los ojos y les arrancas una sonrisa”, ha añadido.
El cocinero ha revelado que los ‘calçots’ deshidratados que ha ofrecido fueron cocinados durante la ‘calçotada’ de Valls y que son tiernos porque los pelan y le extraen el agua sin recalentarlos.
La cooperación culinaria
Durante el convite, Illa ha intervenido para lanzar tres mensajes. Primero ha querido agradecer el recibimiento de las autoridades chinas y su hospitalidad. Después ha mostrado el deseo del Govern de estrechar lazos y de cooperar. Y, por último, ha pedido que esta alianza no esté solo centrada en la gastronomía, sino también en nuevas relaciones económicas y tecnológicas. “El mundo está cambiado de forma muy rápida y solo podremos hacer frente a los retos si trabajamos de forma conjunta”, ha apostillado.
Por su parte, el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, ha defendido que el Govern quiere “demostrar lo que es la gastronomía catalana”. “No es casualidad que haya 66 restaurantes con estrellas Michelin. Tenemos la obligación de defender que tenemos una gran cocina y de hacerla llegar a todo el mundo”, ha declarado. En esta dirección, ha asegurado que hay 19 millones de turistas en Catalunya y que el Govern ha puesto en marcha un plan para que sea “de calidad, y no de cantidad” ante la “saturación” actual, por lo que el visitante chino es un objetivo al que captar. El turismo supone más de un 12% del PIB en Catalunya y hay más de 500.000 personas que viven de este sector.
El perfil del turista chino
Catalunya es el destino principal de los visitantes chinos que viajan a España y concentra el 56,7% del total. En 2024, recibió 367.600 turistas chinos, según datos de la Agència Catalana de Turisme, que ve China como una “prioridad estratégica”. Y es que según sus estudios, el turista chino busca experiencias auténticas e inmersivas, con un gran interés por el arte, la arquitectura (especialmente por Gaudí, el románico y el gótico), la naturaleza y, especialmente, la gastronomía de alto nivel.
Unas pautas que para la Generalitat son beneficiosas por dos motivos. El primero, porque contribuyen a “desconcentrar el turismo”, ya que están interesados en explorar regiones más allá de Barcelona, como Girona, la Costa Brava, el Pirineu o pueblos medievales. Y, el segundo, porque su calendario vacacional “favorece la desestacionalización”, ya que solo el 37,4 % de las llegadas se concentran en verano, muy por debajo de la media general (43,7 %), y muchos viajes se realizan durante el Año Nuevo chino (febrero) y la Semana Dorada (octubre). Su gasto medio, con datos de 2024, es de 511,4 euros al día, lo que supone más del doble de la media internacional (211,4 euros), y cabe tener presente que el viajero gastronómico tiene un gasto un 20 % superior al de uno convencional.
Por todo esto, la Generalitat cree que atraer al turista chino no solo implica recibir a un visitante “con alto valor añadido”, sino también posicionar a Catalunya como un referente mundial en cultura, gastronomía e innovación, algo que refuerza “el prestigio y la competitividad del país a escala global”.
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