DOS organizaciones benéficas de la Costa del Sol han recibido una propiedad de una ex expatriada tras su inesperada muerte.
La expatriada Maureen Thomson había vivido en Benalmádena durante 22 años cuando murió repentinamente de sepsis en 2020, sin dejar testamento.
Su hermana, Liz Thomson, decidió honrar su memoria donando a dos organizaciones benéficas locales, Cudeca y Donkey Dreamland, las propiedades de su hermana.
Las organizaciones benéficas celebraron la vida de Maureen con un almuerzo especial en el santuario de burros de Mijas la semana pasada, informa Diario Sur.
Maureen era una “amante de los burros” y sus cenizas fueron esparcidas en el santuario el año pasado.
Amigos, familiares y representantes de organizaciones benéficas de Maureen asistieron al evento para honrar a la expatriada, a quien describieron como “amable, generosa y de corazón abierto”.
Las dos propiedades de Maureen estaban divididas entre Donkey Dreamland y Cudeca, de la que había sido una “firme defensora” desde que se mudó a España en 1998.

Ambas organizaciones benéficas expresaron su gratitud a Maureen y dijeron que dichas donaciones les ayudan a continuar con sus esfuerzos.
Hablando con Sur en inglés, Liz dijo: “Al morir, ella le ha devuelto algo al país en el que pasó la mayor parte de su vida. Todos tendrán sus propios recuerdos únicos de Maureen, mientras que su legado traerá beneficios duraderos a la Costa del Sol”.
Su familia ha pedido donaciones a Sepsis Reino Unido en honor a Maureen.
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