“Es mejor participar que quejarte de que no funciona”

La Generalitat de Catalunya tiene desde este miércoles su web renovada para que los ciudadanos realicen sus trámites. En su elaboración han participado informáticos, programadores, diseñadores, funcionarios y hasta altos cargos del Gobierno. Hasta aquí todo normal. Sin embargo, también han colaborado en ella un grupo de ciudadanos anónimos que han dado su punto de vista de forma altruista. Han sido veinte ‘elegidos’ para una misión: dar “superpoderes” a la Generalitat.

El Govern tiene una base de datos con 6.000 voluntarios dispuestos a participar en estos espacios de ‘Experiencia Ciudadana’. Unas semanas antes de presentar la nueva web, cita a veinte en un aula de la Escola d’Administració Pública. También acude EL PERIÓDICO. Asisten catalanes de diferentes edades, géneros y procedencias para un objetivo compartido: ser los primeros en trastear con la nueva página y dar su opinión. Sus comentarios deberán servir para hacer los últimos retoques antes de presentar el espacio virtual actualizado al público en general.

Al llegar a la sesión, los voluntarios deben acreditarse. “¡Con ganas de nuevas experiencias!”, bromea uno. Otro se presenta con un gorro de lana. El maestro de ceremonias es el secretario de Transformación Digital de la Generalitat, Albert Tort. Él es el encargado de ‘vender’ las bondades del cambio de web. Se trata, explica, de que el ‘gencat.cat’ deja de ser ‘solo’ la página de la Generalitat para convertirse en el “buscador” de todos los ciudadanos que necesitan tramitar una gestión. La idea, pues, es dejar de saturar el teléfono 012 o acudir a Google cuando se tiene un problema o una petición dirigida a la administración. “Os agradecemos muchísimo que estéis aquí”, concede.

“No hay ninguna idea mala ni errónea”

La sesión la dirige una trabajadora de Capgemini, empresa que ha colaborado con la Generalitat para hacer la web. Ella será la encargada de sonsacar las ideas a los voluntarios. Su primera pregunta a los presentes resulta provocativa: “Si la Generalitat pudiera tener un superpoder: ¿Cuál debería ser?”. Ninguna provocación sin respuesta: “La capacidad de hacer invisibles a los ciudadanos”, suelta el del gorro. Pero como no se trata de una película de Marvel, se aclara rápido que solo pueden ser superpoderes para mejorar la vida de los ciudadanos que entran en el ‘gencat.cat’. Roto el hielo, todo empieza a coger velocidad.

Uno de los ciudadanos que ha colaborado de forma altruista para diseñar la nueva web. / Laura Figuls / ACN

A partir de aquí, ratón en mano y con todo el mundo conectado, empieza una lluvia de ideas de los presentes. Son muchos los que animan a lanzar sus propuestas: poder hacer los trámites “en tres clics”; mejorar los servicios de salud; mejorar el acceso desde el móvil; tener buscadores eficientes, etc. “No hay ninguna idea mala, ni errónea”, les anima la moderadora de Capgemini, ya recuperada del susto sobre la invisibilidad.

Avenida de la Madison al carrer Girona

Esto que pone en práctica la Generalitat es lo que se conoce como ‘focus group’, una técnica de investigación cualitativa que consiste en reunir a un grupo pequeño de personas para conversar sobre un producto, una idea, un servicio o cualquier tema que interese estudiar. Ya se hacía en la Madison Avenue de Nueva York en los años 60, meca de la publicidad, como reflejaba la serie ‘Mad Men’. Normalmente, además del moderador, hay algunos ayudantes que van tomando nota de las aportaciones. Esta vez son dos.

La moderadora del 'focus group' en un instante de la sesión con los ciudadanos anónimos.

La moderadora del ‘focus group’ en un instante de la sesión con los ciudadanos anónimos. / Laura Figuls / ACN

En el aula de la Escola d’Administració Pública, en la calle de Girona de Barcelona, ​​ya hace rato que todo el mundo ha perdido la vergüenza. El intercambio de ideas fluye y, de vez en cuando, los asistentes tienen que votar con una cartulina sobre alguna de las prestaciones que ofrece la nueva web. Rojo, no les gusta lo que ven. Amarillo, aceptable, pero mejorable. Verde, todo bien. En la primera votación, arrasa el amarillo. Hay partido.

Ventura es un trabajador del sector de la publicidad que ha acudido al encuentro. Su petición es que la web esté pensada para el usuario de calle, no para “un webmaster”. Él pelea a menudo con los creadores de las páginas de contenidos. “Yo, a nivel laboral, he hablado muchas veces con ellos y te dicen: ‘La web es muy intuitiva’. Y yo digo: ‘Intuitiva para ti, que la utilizas cada día’. Yo, que entro de vez en cuando, no tengo la misma intuición”, expone. Cristina, otra de las voluntarias, constata que la nueva web “es clara y esquemática” y, Míriam, su compañera, explica por qué ha decidido colaborar con el Govern: “Es mejor participar que luego quejarte de que no funciona”. La Generalitat seguirá sin poder hacer invisibles a los ciudadanos pero, si todo va bien, ofrecerá una web mejor.

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