Por qué algunas mujeres lloran, ríen o les sangra la nariz después del orgasmo

Para la mayoría de las personas, el clímax trae una ola de placer seguida de relajación. Pero algunas mujeres experimentan algo más extraño: risa incontrolable, dolores de cabeza repentinos o ganas de sollozar a pesar de sentirse perfectamente satisfechas. A algunos incluso les sangra la nariz.

Estas reacciones, llamadas fenómenos periorgásmicos, son raras pero mucho más variadas de lo que los científicos habían documentado anteriormente. Una nueva encuesta de la Universidad Northwestern y la Universidad George Washington encontró que 86 mujeres informaron tales experiencias. Entre ellos, el 88 por ciento describió cambios emocionales como llanto o tristeza, mientras que el 61 por ciento tuvo síntomas físicos que iban desde debilidad muscular hasta hormigueo en los pies.

El estudio, publicado en el Journal of Women’s Health, revela que estas respuestas no siguen patrones predecibles. Mientras que el 17 por ciento de los participantes dijo que sus síntomas aparecían cada vez que alcanzaban el orgasmo, el 69 por ciento los experimentaba sólo ocasionalmente. En particular, las reacciones ocurrieron con mucha más frecuencia durante las relaciones sexuales en pareja que durante las actividades en solitario. Aproximadamente la mitad de las mujeres dijeron que sus síntomas ocurrían exclusivamente con su pareja.

Llorar fue la respuesta más común

El llanto afectó al 63 por ciento de los encuestados, lo que lo convierte en la reacción emocional más frecuente. Muchos lo describieron como una “gana agridulce de llorar” no relacionada con la angustia. Le siguió la risa con un 43 por ciento, seguida de los sentimientos de tristeza en otro 43 por ciento.

Los síntomas físicos variaron ampliamente. Los dolores de cabeza encabezaron la lista con un 33 por ciento, seguidos de la debilidad muscular (24 por ciento) y el dolor u hormigueo en los pies (19 por ciento). Algunas mujeres informaron estornudos, bostezos, sensaciones agudas en los oídos u hormigueo facial. Un puñado experimentó hemorragias nasales.

“Las mujeres necesitan saber que si tienen carcajadas incontrolables cada vez que tienen un orgasmo (y nada fue gracioso), no están solas”, explica Lauren Streicher, profesora clínica de obstetricia y ginecología en la Universidad Northwestern.

El hecho de que los síntomas se agrupen en torno al sexo en pareja sugiere algo más que la simple fisiología. La complejidad social y emocional de la intimidad compartida podría activar diferentes vías neuronales. Durante el orgasmo, la estimulación intensa del hipotálamo podría ocasionalmente activar sistemas vecinos, produciendo desde dolores de cabeza en racimos hasta sensaciones fantasmas en los pies.

Normal, no patológico

El autor principal, Streicher, señala que muchos pacientes se sienten aislados cuando sus cuerpos reaccionan de esta manera. Debido a que la literatura médica sobre el tema es escasa, las mujeres a menudo asumen que algo anda mal con su salud o su relación. El equipo de investigación espera que nombrar estas experiencias proporcione tranquilidad.

La encuesta reclutó participantes a través de un breve video educativo publicado en las redes sociales. De 3.800 espectadores, 86 mujeres informaron sobre fenómenos periorgásmicos y completaron un cuestionario anónimo. Eso es aproximadamente el 2,3 por ciento de los espectadores, aunque aún se desconoce la verdadera prevalencia en la población general.

Más de la mitad de los encuestados experimentaron múltiples síntomas. Uno de cada cinco informó reacciones tanto físicas como emocionales. Los investigadores enfatizan que estos eventos son inusuales pero no anormales. Sin embargo, si un síntoma como un dolor de cabeza en trueno se siente intenso o representa un cambio repentino, tiene sentido consultar a un médico.

Para la mayoría de las mujeres, estas respuestas son simplemente una parte excéntrica de su biología. Al documentar la variedad de fenómenos periorgásmicos, el equipo pretende llevar la conversación más allá de la vergüenza y la confusión hacia el simple reconocimiento de que los cuerpos a veces hacen cosas raras.

Revista de Salud de la Mujer: 10.1177/15409996251405048

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