No puedes ‘restablecer’ tu sistema nervioso, pero aquí te explicamos cómo reducir el estrés: ScienceAlert

Es posible que haya escuchado a personas hablar de que su sistema nervioso está “sobrecargado” o “desregulado” cuando atraviesan períodos de mayor estrés.

O tal vez le hayan ofrecido formas de “curar” o “restablecer” su sistema nervioso en las redes sociales o en costosos retiros de bienestar.

Pero, ¿cómo funciona realmente el sistema nervioso? ¿Y se puede sobrecargar y resetear?

El sistema nervioso autónomo influye en funciones corporales que no están bajo nuestro control consciente, como el funcionamiento de nuestros sistemas de órganos, la regulación de la temperatura corporal y las emociones. Está organizado en dos ramas separadas: simpática y parasimpática.

El sistema nervioso simpático nos ayuda a afrontar situaciones estresantes, activando nuestras respuestas de supervivencia de lucha, huida, congelación y adulación.

El sistema nervioso parasimpático tiene un papel opuesto, devolviendo nuestras respuestas automáticas al funcionamiento normal después de la activación debido al estrés.

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Si bien hemos evolucionado para poder responder bien a las amenazas inmediatas, nuestro sistema de respuesta al estrés es terrible para ayudarnos a lidiar con los factores estresantes crónicos de la vida moderna: cargas de trabajo pesadas, estrés financiero o las presiones a largo plazo de adaptar las responsabilidades de cuidado a vidas ya ocupadas.

La “sobrecarga del sistema nervioso” no está claramente definida, pero generalmente se refiere a los efectos corporales del estrés cuando sentimos que estamos más allá de nuestra capacidad para afrontarlo.

Esto puede suceder cuando tenemos numerosas amenazas fuera de nuestro control o cuando no hemos tenido la oportunidad de desestresarnos de una cosa antes de que llegue otra.

¿Es éste el “crisis de nervios” de nuestros tiempos?

Crisis nerviosa es otro término común, aunque obsoleto, sin una definición médica clara.

Se consideró como una especie de colapso en la capacidad de cumplir los roles sociales habituales. Estar completamente fuera de acción, como un auto averiado al costado de la carretera, debido a un episodio de salud mental repentino y extremo.

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La sobrecarga del sistema nervioso se describe en términos casi opuestos. Es posible que las personas aún puedan seguir con su vida diaria, pero se sientan más agotadas y sensibles, y menos capaces de afrontar los altibajos habituales.

¿Por qué el sistema nervioso tiene un momento?

Desde hace mucho tiempo se entiende que la desregulación del sistema nervioso es parte de lo que sale mal, biológicamente, en el trastorno de estrés postraumático.

Pero el sistema nervioso –y su sobrecarga– parece haberse convertido en una palabra de moda en materia de autoayuda, especialmente desde la pandemia.

Una razón podría ser la creciente conciencia de las bases biológicas de las emociones. Hay cambios fisiológicos que son interpretados por el cerebro y que conducen a la experiencia de emociones.

La teoría polivagal recientemente desacreditada también ha ganado popularidad. Esta teoría postula explicaciones evolutivas y neurofisiológicas para el papel del nervio vago en el sistema nervioso autónomo y, a menudo, se hace referencia a ella en relación con el trauma.

Si bien no hay muchos estudios de terapias desarrolladas a partir de la teoría polivagal para saber si funcionan, una declaración de consenso reciente de 39 expertos en campos relacionados desacreditó las premisas centrales de la teoría polivagal.

En términos más generales, nuestra fascinación por el sistema nervioso podría ser un paso hacia ver la angustia como un problema cerebral o biológico, en lugar de algo basado en nuestra experiencia.

Usar términos que parezcan médicos, como sobrecarga del sistema nervioso, puede resultar más fácil que decir que se siente abrumado.

Utilizar explicaciones biológicas para el estrés o las enfermedades mentales puede reducir el estigma y la vergüenza, pero también significa que los problemas pueden parecer más duraderos y fuera de nuestro control.

Ilustración 3D del sistema nervioso central humano, que muestra el cerebro y la médula espinal dentro de un cuerpo translúcido
El sistema nervioso está pasando por un momento. (Biblioteca de fotografías científicas/Canva)

También existe el riesgo de que se produzca una confusión conceptual, en la que las personas extienden etiquetas de diagnóstico que normalmente están reservadas para síntomas graves a experiencias relativamente leves. Esto puede convertir los problemas cotidianos en trastornos médicos o psiquiátricos.

Hablar de “restablecer el sistema nervioso” puede dar la impresión de que algo en el cuerpo anda muy mal, aunque los altibajos en nuestra salud y bienestar son una parte normal del ser humano.

Los ‘reinicios del sistema nervioso’ se describen en línea como cualquier cosa, desde respiración profunda y tiempo en la naturaleza hasta retiros de salud de £13.000 al día (alrededor de US$17.500) favorecidos por la ex realeza británica.

Si bien ninguna de estas estrategias de autoayuda (o elegantes retiros de salud) no tienen nada de malo, no hay evidencia clara de que puedan “reiniciar” el sistema nervioso o de que tal cosa sea siquiera posible.

Entonces, ¿cómo se puede controlar realmente el estrés? Replantear la sobrecarga del sistema nervioso como estrés crónico puede ayudar a identificar algunas formas de afrontar la situación más asequibles y basadas en evidencia.

Se ha demostrado que las intervenciones en el estilo de vida, como la actividad física regular, el sueño adecuado y patrones de dieta más saludables, reducen el estrés crónico.

Las prácticas de atención plena y meditación, que podrían incluir ejercicios de respiración, pueden reducir los niveles de cortisol (una hormona del estrés) en sangre y saliva.

Se ha demostrado que pasar tiempo en la naturaleza reduce otras medidas de estrés, como la presión arterial y el estrés autoinformado.

También se ha demostrado que hacer o experimentar arte (arte visual, música, danza o teatro) ayuda a controlar y prevenir el estrés.

Para mayores niveles de angustia, o para obtener apoyo al implementar este tipo de métodos, busque apoyo profesional. Los psicólogos están bien versados ​​en el uso de terapias basadas en evidencia para ayudar a las personas a controlar el estrés.

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Sin embargo, a diferencia de un “reinicio”, el cambio sostenible suele ser gradual y requiere un esfuerzo continuo. Y la prevención es clave.

Si puede, reflexione sobre cómo hacer la vida más manejable a largo plazo antes de que su cuerpo muestre signos físicos de angustia.La conversación

Amy Loughman, profesora titular de psicología, Universidad de Melbourne

Este artículo se vuelve a publicar desde The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lea el artículo original.