La oposición vuelve a reavivar el debate sobre la seguridad en Catalunya después de las dos personas fallecidas -una mujer en Esplugues y un hombre en el Raval- y las siete que han resultado heridas en ataques con armas blancas en los últimos días. Tanto Junts como el PP, además de la extrema derecha, han exigido al Govern de Salvador Illa una actuación más contundente ante lo que han definido como una situación de “descontrol” y con carácter “estructural”. Sin embargo, el Executiu niega la mayor y defiende que los datos demuestran que Catalunya es “más segura que hace un año” gracias al crecimiento del cuerpo de Mossos y de aviones de choque para controlar las armas blancas y poner freno a la multirreincidencia.
“Catalunya es un país seguro, así lo demuestra los datos, aunque haya camino de mejora”, ha defendido la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, que ha echado mano del equilibrio de la conselleria de Interior para reivindicar que la estrategia desplegada desde otoño de 2024 está dando resultados y traduciéndose en un descenso de los índices de criminalidad pese a los sucesos recientes.
“Vamos por el buen camino”
Ha hecho hincapié, especialmente, en el objetivo de ampliar la plantilla de la policía catalana hasta los 25.000 agentes en 2030, en el plan Daga de “tolerancia cero” a las armas blancas, que se va a reforzar, y en el plan Kanpai contra la multirreincidencia. “Vamos por el buen camino”, ha insistido la consellera pese a que los partidos de derechas en el Parlament señalan lo contrario, al tiempo que el bloque de las izquierdas llama a no agitar el “alarmismo”.
Paneque ha insistido en que la línea de investigación en el caso de Esplugues es un “brote psicótico” del presunto autor del crimen y ha subrayado que la “rápida actuación” de los Mossos permitió su detención “de forma inmediata” y ponerlo a disposición judicial. La propia consellera de Interior, Núria Parlon, aseguró este lunes que los hechos no estaban vinculados al yihadismo y descartó el móvil terrorista.
El portavoz del Govern ha defendido que la seguridad y la convivencia son entendidas por la Generalitat como “dos caras de la misma moneda” y ha reafirmado el compromiso “irrenunciable” con lograr “barrios y pueblos seguros”. El presidente de la Generalitat ha incorporado en su discurso que la seguridad forma parte de las políticas de los partidos de izquierdas, así como la reivindicación de la “plena confianza” que tienen en los cuerpos policiales, algo en lo que ha insistido también a Paneque.
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