Un helicóptero pilotado por narcotraficantes, que servía para colarse por debajo del radar, se estrelló en un olivar de la localidad de Pedrera (Sevillia). Ambos ocupantes murieron en el accidente.
Este incidente no ocurrió recientemente, sino que tuvo lugar en julio de 2020 durante la pandemia de coronavirus. Lo que lo hace relevante hoy es el fallo judicial.
Una investigación en curso se centró en una operación de tráfico de drogas y tráfico de hachís utilizando un helicóptero con base en Albondón. Las pruebas demostraron que el cerebro detrás de las operaciones antidrogas había encargado gafas de visión nocturna en una armería de Toledo para que el piloto pudiera pilotar un helicóptero de noche.
Según las conclusiones judiciales, uno de los cómplices había alquilado un restaurante en Polopos-La Mamola, así como una casa en Albondón, de marzo a junio de 2020 donde los sospechosos supuestamente construyeron ilegalmente un pequeño hangar junto al cortijo, donde escondieron el helicóptero durante varias semanas.
Cuando el aparato fue localizado por segunda vez en Válor en julio de 2020, la policía había interrogado a conocidos pilotos de helicópteros: “brindó una oportunidad ideal para que la policía colocara una baliza de seguimiento”, menciona el informe judicial.
Los supervivientes de la banda han sido condenados por delitos contra la salud pública y contrabando y se les han impuesto tres años y medio de prisión y multas de cuatro millones de euros.
(Noticias: Albondón, Polopos-La Mamola, Costa Tropical, Granada, Andalucía)
Palabras clave: Helicóptero, Tráfico de drogas, Accidente, Investigación, Guardia Civil
noticias, andalucia, granada, costa tropica, albondón, polopo-la mamola, helicóptero, tráfico de drogas, choque, investigación, guardia civil