El Ayuntamiento de Palma ha anunciado medidas enérgicas contra las caravanas y autocaravanas que se reúnen en zonas como Ciutat Jardí, insistiendo en que “no hay espacio” en Palma ni en el resto de las Islas Baleares para que los vehículos se instalen, acampen o operen como parte del turismo de caravanas.
La medida se produce tras las crecientes quejas de los residentes sobre el creciente número de caravanas estacionadas en las zonas costeras. La portavoz del consejo, Mercedes Celeste, dijo que la autoridad local estaba decidida a hacer cumplir las regulaciones existentes diseñadas para evitar la ocupación a largo plazo y los campamentos no autorizados.
Ante las peticiones de los vecinos para que se dieran servicios básicos a las personas que habitaban en los vehículos, Celeste rechazó la idea, argumentando que equivaldría a reconocer un camping oficial en Ciutat Jardí. Dijo que las Islas Baleares no buscan atraer el turismo de caravanas.
“La posición del ayuntamiento es clara: las autocaravanas no están permitidas en Palma ni para vivir ni para hacer turismo”, dijo, añadiendo que el ayuntamiento seguirá esforzándose por cerrar los sitios de caravanas ilegales en toda la ciudad.
Celeste también criticó a los concejales de la oposición que han cuestionado las medidas, insistiendo en que el gobierno local ya no puede ignorar el tema. Dijo que la aplicación de la ley se reforzaría mediante una mayor presencia policial, tras la incorporación de más de 50 nuevos agentes de la Policía Local de Palma la semana pasada y el lanzamiento de una nueva campaña de reclutamiento.
El consistorio también confirmó que la ampliación de las zonas de aparcamiento de pago de Palma, conocidas como áreas ORA, continuará en otras zonas de la ciudad. Ya se están instalando máquinas de pago y se esperan más modificaciones en las calles antes de que se anuncie oficialmente el calendario de instalación.