Los funcionarios españoles quieren poner fin a la regla de los 90 días para los británicos

Los funcionarios de turismo españoles están presionando activamente a la Unión Europea para que alivie las restricciones de viaje para los ciudadanos británicos, específicamente presionando para evitar el límite de 90 días posterior al Brexit para las estadías en el Área Schengen. De momento los británicos no residentes en España sólo pueden pasar 180 días al año, en dos tandas de 90 días.

Los secretarios de Turismo españoles, incluidos los ex ministros Fernando Valdés y Héctor Gómez, han argumentado que esta norma post-Brexit perjudica gravemente a la economía española. Los propietarios de segundas viviendas y los turistas británicos de larga duración tradicionalmente aportan miles de millones a las economías locales en regiones como la Costa del Sol, las Islas Baleares y las Islas Canarias.

España ha explorado la posibilidad de acuerdos bilaterales o de ejercer presión para lograr excepciones en toda la UE que permitan a los turistas británicos permanecer hasta 180 días (seis meses) seguidos, reflejando las prestaciones recíprocas que históricamente disfrutaron los ciudadanos españoles en el Reino Unido.

Si bien España ha buscado continuamente cambios, el límite de 90 días sigue firmemente vigente en toda la zona Schengen. Hasta que Bruselas modifique las reglas, los viajeros británicos deben depender de visas tradicionales de larga duración o permisos de residencia para permanecer en España más de 90 días.

Una de las razones por las que se introdujo el nuevo Sistema Europeo de Entrada y Salida fue para tomar medidas enérgicas contra aquellos no residentes que pasaban más tiempo en España.