El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, ha negado trabajar para la empresa ITV en el centro de un importante caso de presunto fraude fiscal, ya que las autoridades fiscales españolas redujeron drásticamente la cantidad supuestamente defraudada a casi la mitad el día de la apertura del juicio.
La causa, que comenzó en el juzgado de Santa Lucía, tiene en el banquillo a Vegara y a cuatro empresarios acusados de fraude fiscal y falsificación de documentos comerciales. La fiscalía pedía siete años de prisión para el alcalde, que figura en el caso como representante de Estación ITV Vega Baja, junto con otras tres figuras de la empresa y un intermediario.
Pero la primera audiencia trajo sorpresas inmediatas.
La Fiscalía del Estado, en representación de los intereses del Tesoro español, presentó un nuevo informe de un inspector de Hacienda que reduce significativamente el presunto fraude vinculado a la compra de 100.000 agendas promocionales.
Según los autos, la empresa supuestamente facturó cada diario a 17 euros, a pesar de que su valor real era de tan sólo 1,70 euros. El expediente original se refería a un presunto fraude de 917.000 euros. Sin embargo, según el nuevo informe, ahora sólo se pueden demostrar 488.000 euros.
Ese cambio podría tener un impacto importante en la sentencia solicitada por los fiscales. Según la legislación española, las sanciones por fraude fiscal son más severas cuando la cuantía supera los 600.000 euros, con una posible pena de entre dos y seis años. Por debajo de ese umbral, la pena se reduce de uno a cinco años.
La reducción elimina, al menos por ahora, del caso el delito fiscal agravado, porque los fiscales ya no pueden probar la cifra más alta del presunto fraude, el supuesto fraude del IVA o la existencia de pasivos ficticios.
El caso se remonta a más de una década y media. La primera inspección fiscal comenzó en 2010 y examinó hechos que supuestamente tuvieron lugar en 2005. Los abogados defensores subrayaron la larga demora, argumentando que el tiempo había dañado gravemente su capacidad para defender a los acusados.
Una de las revelaciones más sorprendentes fue que varias figuras clave relacionadas con la investigación original murieron. Entre ellos se encuentran el inspector de Hacienda que inició el procedimiento, el director de la firma de auditoría de la empresa y los dos representantes de la empresa que suministró las agendas supuestamente utilizadas en el fraude.
La abogada de Vegara, Pilar Hernández, también presentó lo que podría convertirse en un argumento central de la defensa. Presentó el informe de antecedentes laborales del alcalde, argumentando que cuando ocurrieron los supuestos delitos en 2005, Vegara no trabajaba en la Estación ITV Vega Baja, a pesar de ser descrita en la acusación como directora general conjunta y representante de la empresa.
La defensa también criticó los acontecimientos ocurridos fuera de la sala del tribunal. Hernández dijo que entre los testigos de la fiscalía que debían declarar se encontraban personas que habían sido identificadas colocando folletos en el centro de Orihuela contra el alcalde el día antes de la audiencia.
Los folletos supuestamente afirmaban que esta vez Vegara no “escaparía” del juicio, que ya había sido pospuesto tres veces desde enero de 2025. La defensa dijo que esas personas habían sido identificadas y que existen videos, argumentando que esto podría afectar la credibilidad de su testimonio.
Se esperaba que la audiencia pasara rápidamente a la prueba de los testigos, pero los argumentos legales preliminares se prolongaron tanto que continuarán en la próxima sesión.
Los abogados defensores pidieron la suspensión del juicio, argumentando que el nuevo informe fiscal cambia aspectos fundamentales del caso. El juez rechazó la solicitud y dictaminó que el informe puede ser impugnado y examinado durante las próximas audiencias.
Los abogados de los acusados también sostuvieron que el proceso debería declararse nulo por varios motivos. Alegan posible prescripción administrativa de los presuntos delitos tributarios, debido a que la investigación se inició más de cuatro años después de los hechos. También alegaron injusticia procesal, alegando que se añadieron nuevos informes una vez iniciada la investigación judicial, y que el expediente fiscal no se incorporó al caso hasta 2017, ocho años después de que un juzgado de Orihuela abriera actuaciones por primera vez.
La defensa afirmó además que el caso avanzó antes de que los acusados tuvieran la oportunidad adecuada de testificar, y que cuando los llamaron por primera vez, no sabían completamente de qué se les acusaba y optaron por no responder preguntas.
Los fiscales defendieron el reemplazo de los peritos, argumentando que las muertes y otras circunstancias imprevistas han requerido la aparición de nuevos peritos en lugar del inspector fiscal y el auditor originales.
Vegara llegó tranquilo al tribunal, diciendo que tenía “la serenidad y la confianza de quien sabe que todo estará bien” e insistiendo en que “la verdad saldrá a la luz”.
Cuando se marchó, el alcalde parecía visiblemente satisfecho.
“La evaluación habla por sí sola”, dijo a los periodistas, antes de agregar que sus abogados deberían ser quienes brinden la opinión legal completa.
Está previsto que el juicio continúe en el Juzgado de lo Penal nº 1 de Orihuela, con nuevas audiencias previstas para el 29 de mayo y el 5 de junio, tras repetidos aplazamientos.

