El pequeño pueblo de Mallorca sorprende por tener la cuarta mayor densidad de población de la isla

Baleares compite con Cataluña por tener la cuarta mayor densidad de población en las regiones de España. Madrid, con cerca de 900 habitantes por kilómetro cuadrado, está muy por delante. El País Vasco, debido principalmente a la densidad de sus centros industriales, ocupa el segundo lugar con 311. El tercero es Canarias con poco más de 300. Luego vienen Baleares y Cataluña con 252 y 255 respectivamente.

Dado el aumento de la población, no sorprende que la densidad haya aumentado desde los 151 habitantes por kilómetro cuadrado de hace cincuenta años. Los 252 son más del doble de la media española de 97, pero la cifra nacional refleja amplias zonas del país donde hay bajas poblaciones. En Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura las densidades son todas inferiores a 30.

En Mallorca hay grandes diferencias. El municipio de Escorca, que es grande pero sólo tiene unos 200 habitantes censados, tiene una densidad de 1,43 por kilómetro cuadrado. Otros municipios que tienen menos de 50 años tienen cifras de población bajas: Ariany, Banyalbufar, Deià, Estellencs, Fornalutx, Valldemossa.

En el otro extremo del espectro poblacional se encuentra Palma con una densidad de 2.125 habitantes, un aumento del 85% desde 1976. Fuera de Mallorca, la cifra más llamativa es la de la ciudad de Ibiza, que tiene una densidad de 4.887 habitantes por kilómetro cuadrado, habiendo igualado el aumento porcentual en los últimos cincuenta años al de Palma.

Hay ejemplos de aumentos que han superado el 100%. Marratxi tiene la segunda densidad más alta de Mallorca: 746. Marratxi, a todos los efectos, se ha convertido en un suburbio de Palma, otros municipios vecinos no tienen nada parecido a esta densidad. El de Calvià es 373, mientras que el de Llucmajor es bajo: sólo 124.

Marratxi está en la autopista que va al norte desde Palma. A lo largo de este corredor de autopistas se encuentran municipios con densidades superiores o sensiblemente superiores a la media regional: Inca 619, Binissalem 313, Consell 330 y Lloseta con la cuarta mayor de Mallorca (543).

Cuando se construyeron autopistas en Mallorca, los ecologistas advirtieron que provocarían una mayor densidad. Y así lo han hecho, destacando especialmente Lloseta (con una población de alrededor de 6.500 habitantes). La autopista de Palma a Calvià ha tenido menos impacto, ya que la población de Calvià ya era alta. En realidad, la autopista no llega hasta Andratx, donde la densidad es 153. La autopista que va hacia el norte tampoco llega hasta Alcudia, pero tiene una densidad de 375.

Se habla mucho de que Mallorca está superpoblada y, por tanto, de infraestructuras deficientes para atender a la población. Los recursos son otra preocupación, por ejemplo el agua. Sin embargo, en términos de planificación urbana, existe el argumento de que mayores densidades generan mayores eficiencias. Un ejemplo inusual de esto es Benidorm, que ha sido elogiada por su “Efecto Benidorm”: la eficiencia de sus recursos. Pero la densidad de Benidorm está esencialmente relacionada con el turismo.

El contraargumento se refiere al espacio habitable, y esto se vio acentuado por la pandemia, mientras que en Mallorca hay municipios que luchan con los recursos precisamente porque hay un mayor número de personas, densamente pobladas o no.