Quienes visiten por PRIMERA VEZ el estadio Campo de Fútbol de Vallecas sin duda se sorprenderán con lo que verán cuando vayan a ver jugar al Rayo Vallecano de La Liga.
Desde el diminuto muro que separa el campo de las calles del distrito de Madrid y la falta de una gran pantalla para mostrar los resultados y las repeticiones, hasta los espectadores que disfrutan del partido desde la comodidad de sus propios apartamentos, con vistas al campo.
Los aficionados del club de fútbol de este barrio de clase trabajadora de la capital española están tremendamente orgullosos de su equipo y de su estadio de bajo alquiler. Y muchos no han reaccionado bien a la última idea de la presidenta regional de Madrid, Isabel Diez Ayuso: trasladar el terreno a otro lugar de la capital.
“Estamos hablando con el club para buscar una nueva ubicación, porque cada vez es más insostenible que se queden en Vallecas”, afirmó el político conservador del Partido Popular en declaraciones al periódico deportivo español. Como.
“El club necesita un estadio adaptado a la realidad actual”, continuó. “El Rayo nos ha dicho que ya han visto varios terrenos y pronto entablaremos negociaciones. La idea es ceder un terreno y que paguen el nuevo estadio”.
Sin embargo, la idea no fue bien recibida por algunos fanáticos.
“El Rayo Vallecano forma parte de la identidad y del sentimiento de Vallecas”, escribió en Twitter el concejal madrileño del partido izquierdista Más Madrid, Félix López-Rey. “Es un club que respira ambiente de barrio. Sería mejor para ellos arreglar, ampliar y modernizar el estadio actual con la ayuda de sus aficionados”.
“Ayuso dice que es ‘insostenible’ que el Rayo se quede en Vallecas”, añadió un tuitero llamado Rubén. “Nunca pensé que alguien pudiera separar uno del otro, ¡es patrimonio del barrio, pero también de la ciudad y de toda la región!”
A pesar del apego de la afición al campo, lo cierto es que sólo tiene capacidad para 14.500 espectadores, una cantidad pequeña para un equipo que compite en la máxima categoría del fútbol español contra grandes rivales como el Real Madrid y el FC Barcelona.
Además, los abonados se quejan periódicamente de las largas colas que tienen que soportar para adquirir sus abonos anuales, sin que exista un sistema electrónico de venta de entradas.
Sin embargo, si el club decide mudarse, podría ser de su interés económico. Sus dos rivales de la ciudad, el Real Madrid y el Atlético de Madrid, vendieron un campo de entrenamiento o el terreno del estadio por una suma principesca para luego trasladarse a otro lugar.
Aún está por verse si una operación de este tipo obtendrá la bendición de los aficionados del Rayo Vallecano o no.
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