Según informó este jueves el Instituto Armado, el incidente se remonta a la semana pasada. Durante un control rutinario, los agentes detectaron una furgoneta que parecía sospechosa y la detuvieron. El El conductor, lejos de detenerse, aceleró y se desató una persecución.. Minutos después fue interceptado.
Tras registrar el vehículo, los guardias civiles observaron que transportaba nueve bicicletas eléctricas y herramientas de corte. Los investigadores descubrieron que habían sido robado de una urbanización cerca del pueblo de Santa Ponsa. También se descubrió que el vehículo utilizado por el ladrón tenía matrículas falsas que había robado minutos antes de otro coche, por lo que también se le imputó el delito de falsedad documental.
El Guardia Civil ha informado que hasta la fecha la mayoría de los las bicicletas han sido devueltas a sus legítimos dueños.