Conocido como Alquiler Seguro, se tomarán dos medidas clave una garantía de pagos de alquiler a precios de mercado a los propietarios y una garantía de que las propiedades serán devueltas en las mismas condiciones que cuando fueron introducidas en el programa. Los precios variarán dependiendo de la situación del mercado en cada municipio.
El gobierno espera que este plan convenza a los propietarios para que pongan a disposición viviendas para alquiler, eliminando la preocupación de que los inquilinos incumplimiento de pagos y convertirse en okupas. Establecerá acuerdos con agencias inmobiliarias o empresas de gestión de propiedades para los pagos a los propietarios.
Según el plan, las propiedades deberán haber estado vacías durante al menos seis meses, estar en buenas condiciones para alquilarse inmediatamente y tener al menos tres años de antigüedad. También deben ser para alquiler residencial permanente, eliminando así la posibilidad de ser alojamiento turistico.
Quedarán excluidas del programa las propiedades pertenecientes a grandes propietariospor ejemplo, bancos o fondos de inversión.