La Policía Nacional ha detenido a un hombre en Málaga acusado de tráfico de los llamados “diamantes de sangre”.
El sospechoso estaría al frente de una red empresarial dedicada a la venta y “blanqueo” de estas joyas ilícitas, extraídas en condiciones de esclavitud en Sierra Leona, a manos del Frente Revolucionario Unido (FRU), una milicia paramilitar.
Los investigadores españoles creen que las actividades del hombre financiaron directamente al RUF, apoyando así sus esfuerzos en la guerra civil del país.
La investigación comenzó en 2020 después de que uno de los civiles que se vieron obligados a trabajar en la extracción de diamantes en Sierra Leona presentara una denuncia judicial.
Una investigación policial internacional llevó a los investigadores al hombre que ahora ha sido detenido.
Los hechos del caso se remontan a la década de 1990, cuando el sospechoso habría creado una red de empresas en países como Liberia, dedicadas a la extracción, venta y exportación de diamantes de sangre.
Según se informa, el plan vendió los diamantes como si hubieran sido extraídos de Liberia.
Según la Policía Nacional, el principal comprador fue una empresa belga, que luego los distribuía en el mercado europeo.
La policía española detuvo al sospechoso el martes por la noche en el aeropuerto de Málaga.
Llegaba procedente de Brasil, donde reside desde 2007.
La policía también registró una gran finca en la Costa del Sol, donde reside durante el verano el sospechoso.
Allí encontraron documentos y dispositivos electrónicos que son de interés para los investigadores.
Un tribunal ordenó que el hombre permaneciera detenido en espera de juicio.
La guerra civil en Sierra Leona se libró entre 1991 y 2002, y enfrentó al gobierno legítimo y a la milicia armada.
El conflicto dejó 70.000 muertos y 2,6 millones de personas desplazadas.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declaró que el comercio de diamantes extraídos durante la guerra mediante trabajo forzado era ilegal.