La preparación de una parcela escolar provisional costará a Orihuela 178.000 euros

El Ayuntamiento ha puesto por fin en marcha los trámites para construir un colegio provisional en Orihuela Costa. Ahora ha publicado el concurso para la adjudicación del contrato de acondicionamiento de la parcela elegida para albergar las aulas prefabricadas del CEIP número 20. El emplazamiento es una parcela municipal de la calle Níspero, paralela a la carretera de Villamartín, que albergó hace seis años el CEIP Playas de Orihuela, también en régimen de alojamiento provisional.

La publicación del pliego de condiciones se produce apenas tres semanas después de que padres y profesores protagonizaran una multitudinaria manifestación frente al Ayuntamiento de Playa Flamenca. En la concentración, que se extendió al interior del edificio municipal, los organizadores confesaron estar completamente hartos de la masificación en las aulas de la costa de Orihuela como consecuencia del constante y continuado aumento del número de alumnos y la falta de alojamiento escolar.

El coste de la preparación es sensiblemente superior al inicialmente previsto. En septiembre, el equipo de Gobierno PP-Vox dio luz verde a la aprobación de una cantidad sobrante de dinero de años anteriores, 60.000 euros, que posteriormente nunca se llegó a utilizar. El presupuesto de este nuevo contrato asciende a 215.712,92 euros (IVA incluido). Una cantidad para la que las empresas pueden preparar sus alegaciones hasta el 29 de julio.

Tras las críticas por los sucesivos retrasos en la construcción del nuevo centro, el consistorio lo ha justificado diciendo que las exigencias del actual Gobierno regional son diferentes a las de sus antecesores en Alicante. Argumentan que la dotación inicial de 60.000 euros era para construir el colegio en una sola planta pero que ahora lo que se exige es construirlo en dos niveles, algo más complicado de hacer al encontrarse la parcela elegida en pendiente.

El proyecto también incluye la construcción de la infraestructura necesaria para que las cabañas prefabricadas dispongan de conexión eléctrica, telecomunicaciones, suministro de agua y saneamiento. Para ello, se excavarán zanjas para introducir de forma independiente cada uno de estos servicios.

Las aulas prefabricadas se colocarán sobre una cimentación de hormigón armado accesible mediante rampas de acceso a las aulas. El exterior, por su parte, estará dotado de una zona ajardinada, una zona de juegos infantiles, una pista polideportiva (que será repintada) y cinco proyectores sobre poste. Todas estas instalaciones, advierte el estudio autoral, tendrán una vida útil de cinco años.