Puigdemont busca echar con su vuelta la última madera en un tren del procés a punto de descarrilar, por Ernesto Ekaizer

En la película titulada ‘Los hermanos Marx en el Oeste’ (1940), el buscavidas Groucho y sus dos hermanos Harpo y Chico se embarcan en una batalla a partir de la compra de una mina de oro sin valor, pero codiciada por unos villanos, ya que se prepara la construcción de las vías del tren que va a conectar el océano Atlántico y el Pacífico y supondrá la revalorización de las tierras. Se trata de llegar primero al registro de la propiedad y hacerse con ellas. Y los tres viajan en un tren de vapor mientras la pareja de bandidos corre en paralelo a las riendas de un carruaje biplaza de cuatro ruedas tirado por dos caballos. Groucho tiene una idea. “Quién ha dicho que no hay madera en este tren. Es la guerra. Traed madera”, pide para echar a la caldera y mantener la marcha hasta utilizar toda la que forma parte de los vagones. Tienen suerte porque los caballos rompen la atadura con el carruaje y los bandidos caen al agua de un río caudaloso quedando fuera de combate.