Un gurú de la restauración madrileño que desperdició casi 1.000 euros en un banquete de caviar ha sido ridiculizado tras quejarse del cobro de 10 euros por una botella de agua en el restaurante.
El autodenominado experto epicúreo Pablo Cabezali, que escribe en las redes sociales como Cena con Pablo o Cenando con Pablo, había publicado una reseña de su fastuosa comida.
La comida, en el elegante restaurante Jondal junto a la playa en la isla turística española de Ibiza, incluyó siete platos servidos con caviar.
Y el total ascendió a la friolera de 926 euros, pero Cabezali sorprendió a los lectores cuando todo lo que hizo fue quejarse de lo cara que era el agua embotellada.
Claramente harto de que le cobraran 20 euros por dos botellas de agua mineral, escribió: “¡¡¡Cuidado, una botella de agua por 10 euros!!!”.
Continuó quejándose: “Hoy he estado comiendo en el Restaurante Jondal de Ibiza y la factura se ha disparado”.
Pero los seguidores se apresuraron a señalar que, aparte del agua, el quisquilloso Pablo había desperdiciado la mayor parte de la cuenta en caviar.
Un plato, el caviar trikini, costaba la sorprendente cifra de 135 euros y la pasta con caviar 120 euros (103 libras esterlinas).
También le sirvieron burrata con caviar por 85 euros.
Otro plato llamado “Selva Negra” tuvo un precio impresionante y costó 260 euros.
La foto del billete obtuvo más de 700 me gusta y 345 comentarios, entre ellos ‘Mario Mazzone’ que dijo con amargura: “El precio del caviar de agua ha aumentado mucho”.
Otro, el Dr. Taylor, comentó: “¿Se está quejando o alardeando de su estilo de riqueza? ambas cosas son horribles”.
‘JuanitaBanana’ dijo: “Hay que ser imbécil para ir a Ibiza a comer caviar”.
Y Carla Sifer decía: “En proporción, el agua es barata”.
Jondal es un restaurante de playa de lujo creado en 2020 por el chef Rafa Zafra.
En 2021, el periódico El País de España probó los platos y entrevistó a Zafra, quien afirmó que, en todo caso, sus precios son demasiado baratos.
Dijo: “Tenemos personal que tiene que pagar una casa que en Ibiza es muy cara, transporte y demás.
“Damos trabajo a 70 personas. El producto que selecciona mi suegro en la lonja de Rosas es el mejor”.
Y añadió: “Recibimos diariamente en avión frigorífico todos los ingredientes a pesar de los elevados costes de transporte.
“Obtenemos una excelente materia prima que no logramos cobrar como deberíamos”.