El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha conmemorado el 50 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y España con una visita al país que incluyó una reunión con el presidente chino, Xi Jinping.
Los dos líderes han discutido la guerra en curso en Ucrania mientras España se prepara para asumir la Presidencia de la Unión Europea en julio.
Xi, que visitó Moscú en marzo, publicó un plan de paz de 12 puntos para encontrar una salida a la crisis en Ucrania”.
Aunque el plan recibió una fría recepción por parte de los líderes occidentales que afirmaron que China carecía de imparcialidad con respecto a Moscú para unas negociaciones de paz efectivas, China se ve a sí misma como un mediador global, incluso en la guerra entre Moscú y Kiev.
El Primer Ministro español dijo que escucharía el plan de paz chino y aprovecharía la visita para expresar sus puntos de vista sobre lo que llamó la “crisis global” causada por la invasión rusa de Ucrania.
“China es un actor global, así que obviamente debemos escuchar su voz para ver si entre todos podemos poner fin a esta guerra y Ucrania puede recuperar su integridad territorial”.
“Lo más importante… es que cuando se alcance esta paz en Ucrania, será justa y duradera… y cuando hablamos de justa, me refiero a que se respete la integridad territorial de Ucrania, que ha sido violada por Rusia”. Sánchez dijo durante una conferencia de prensa el sábado en una reunión de líderes latinoamericanos en República Dominicana.
Durante la visita de dos días, Sánchez participó en el Foro de Boao para Asia (BFA) para instar a la colaboración y la importancia de seguir profundizando en esta colaboración de beneficio mutuo y el respeto a la soberanía de cada país.
“Esto significa garantizar la total reciprocidad entre los socios y proporcionar un marco regulatorio estable que permita a las empresas nacionales y extranjeras competir en igualdad de condiciones”. Pedro Sánchez recordó que existe un amplio margen de cooperación entre Europa y China. “Debemos seguir siendo socios económicos y nuestra relación debe ir más allá de eso”, afirmó.
Pedro Sánchez reiteró el apoyo de España a un orden internacional basado en normas y la importancia de mantener un comercio libre, equilibrado y justo para promover la estabilidad y la prosperidad. “Un mundo fragmentado gobernado por tendencias proteccionistas es un regreso al pasado”, afirmó, “con todas sus sombras e incertidumbres”.
Además del presidente Xi Jinping, Sánchez también se reunió con el primer ministro Li Qiang y con el presidente del Partido Comunista y de la Asamblea Popular Nacional, Zhao Leji.
En un lugar destacado de la agenda de todas las visitas está la relación económica entre los dos países.
El valor del comercio casi se ha duplicado hasta los 58.000 millones de euros desde 2017.
China es también el primer proveedor de España y el mayor mercado asiático para las empresas españolas.
Sánchez destacó que España continúa su crecimiento por encima de la media de la Eurozona, tiene una de las tasas de inflación más bajas de la UE y ha alcanzado niveles históricos de inversión extranjera directa, con flujos de casi 35.000 millones de euros, “una gran parte de los cuales se destinan a la industria”. proyectos y energías renovables”.