Furiosos activistas por los derechos de los animales han avergonzado a un grupo de cazadores que posaron para fotografías de trofeos con los cuerpos ensangrentados de zorros y jabalíes.
Tras el baño de sangre los cazadores se jactaron de limpiar de “alimañas” la zona de la Sierra de Madrid.
Una imagen sombría muestra a los cazadores sonrientes de pie detrás de una exhibición con 20 zorros asesinados y dos jabalíes.
Otra imagen espantosa, tomada el 29 de octubre, muestra 19 cuerpos de zorros tendidos sobre el tronco de un árbol caído en lo que parece ser una tierra de cultivo.
Las imágenes muestran que los pistoleros mataron tanto a los zorros adultos como a sus cachorros.
Los medios locales informan que los cazadores no identificados se jactaban de haber “limpiado el área de alimañas” y describieron repugnantemente el baño de sangre como una “hazaña divertida y satisfactoria”.
El acto provocó la furia de la organización defensora de los derechos de los animales PACMA (Partido Animalista Con el Medio Ambiente), que condenó el tiroteo como una “realidad cruel y despiadada”.
El presidente de PACMA, Javier Luna, dijo que los zorros son “acosados dentro de sus madrigueras por perros Jack Terrier, que los muerden y sacuden, culminando con disparos de los cazadores”.
Dijo: “Es una realidad cruel y despiadada que rara vez comparten con otras personas que no sean cazadores debido a lo desagradable que es”.
La organización dijo que los cazadores sacrificarán zorros, pero luego se ofrecerán a ayudar a controlar las “plagas” de conejos porque ahora hay muy pocos depredadores para mantener el número bajo.
Luna dijo: “Es una contradicción que quienes contribuyen a diezmar la población de zorros luego ofrezcan eliminar a una de sus principales presas con el pretexto de controlar su población porque está aumentando.
“Esta actitud irresponsable hacia la biodiversidad demuestra una falta de conciencia ambiental y una indiferencia preocupante hacia el equilibrio de los ecosistemas, además de ser extremadamente cruel”.
PACMA dijo que la caza “sólo contribuye al deterioro de la vida silvestre, la flora y la fauna”.
Luna agregó: “Es fundamental adoptar medidas que promuevan la convivencia pacífica con la vida silvestre, respetando su papel en el equilibrio de la naturaleza”.
Yolanda Morales, portavoz de PACMA, afirmó: “No tiene sentido seguir permitiendo la caza en España, ni como deporte por su crueldad, ni como método de control poblacional por su ineficiencia.
“La caza ha sido históricamente garante del deterioro de los ecosistemas y hoy sólo se mantiene por placer”.
El último Anuario de Estadísticas Forestales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico muestra que solo en 2020 se mataron en España 76.109 zorros.