Los cuerpos de una osa y dos cachorros han sido recuperados de una cueva de 100 pies de profundidad después de una pelea a muerte con un macho.
Los rescatistas españoles encontraron el cuerpo del macho a sólo 50 pies de la cueva, donde los expertos creen que la madre y su cachorro cayeron durante la lucha a vida o muerte.
Equipos medioambientales de la Junta de Castilla y León descendieron el viernes 2 de septiembre a la cueva vertical del Parque Natural de la Montaña Palentina y localizaron los cadáveres de los animales.
‘Naturaleza Castilla y León’ compartió en Twitter dos vídeos del descenso el sábado 3 de septiembre.
Los medios informaron que el incidente ocurrió el domingo 5 de junio, supuestamente durante la temporada de reproducción, cuando los osos machos buscan hembras para aparearse y matar a cualquier cría existente que se interponga en su camino.
La luchadora madre, sin embargo, se defendió para proteger a su cachorro y mató al macho.
Pero durante la lucha, ella y el cachorro cayeron a la cueva y sufrieron heridas “extremadamente graves”, según los medios.
Un equipo de emergencia formado por veterinarios, guardias y personal medioambiental acudió al lugar para proporcionar comida y agua a los animales, que permanecían atrapados en la estrecha grieta.
También buscaron a otro cachorro desaparecido que se había refugiado en la zona pocos días antes de la pelea mortal.
La Junta de Castilla y León dijo en un comunicado obtenido por Newsflash: “Durante los días siguientes, los trabajos realizados por el operativo de la Junta finalizaron sin nuevos indicios de la presencia del oso y del osezno, y se tomó la decisión de trasladar “Realizamos un estudio remoto del interior de la cavidad utilizando un videoscopio, así como con un dron de inspección interior, sin obtener registros visuales ni del oso ni del cachorro”.
Añadió: “Por las características de esta zona de la Montaña Palentina -un complejo kárstico en una formación caliza- no se podía descartar que, si bien no hubo nuevas imágenes del oso y del osezno, ambos permanecieron dentro de la cueva en otras cavidades o simas inexploradas, ya que la cavidad donde se ubicaron inicialmente los dos ejemplares estaba formada por numerosas galerías y pozos totalmente inaccesibles”.
Meses después del incidente, un equipo de especialistas de las ciudades de León y Palencia bajó a la cueva y encontró los restos de la osa y los dos cachorros.
Tras recuperar los restos, fueron trasladados al Centro de Recuperación de Animales Salvajes de Burgos.
Las autopsias y pruebas de ADN posteriores deberían revelar si ambos cachorros estaban relacionados.