Hoy es Miércoles de Ceniza y el solemne “entierro de la sardina” marca el cierre del carnaval y el inicio de los 40 días de Cuaresma.
Este año la solemne y sombría procesión, encabezada por caballeros vestidos de negro, con chistera y manto, fue recibida por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, antes de continuar su camino por la orilla del río Manzanares hasta ser enterrada por el Fuente del Pajarito (“Fuente del Pajarito”), en el Parque Casa de Campo.
Retratado por el pintor Francisco de Goya, el primer miembro honorario de la Hermandad del Entierro de la Sardina (y quien fue su principal organizador durante muchos años), este entierro simulado puede remontarse a muchos siglos atrás, aunque el origen exacto se pierde en la historia.
Cuenta una leyenda que durante el reinado de Carlos III llegó a las lonjas de la ciudad un cargamento de pescado podrido y ante la indignación el rey publicó un decreto ordenando el entierro del pescado a orillas del río Manzanares.
Otra leyenda cuenta que una familia local adinerada de Madrid envió una enorme carga de sardinas pescadas en la costa norte para celebrar una fiesta de carnaval, pero llegó tarde y fuera de lugar. En lugar de pagar el envío, la familia enterró la carga… ¡y nació una costumbre!
La procesión suele comenzar en la Plaza de San Antonio de la Florida. Posteriormente, la sardina se entierra habitualmente en la Fuente del Pajarito en la Plaza de las Moreras en el Parque Casa de Campo.