Junts ve un “intercambio de cromos” en el pacto ERC-PSC y aleja su apoyo a los presupuestos

A diferencia del año pasado, en el que pareció por momentos que sí existía una negociación entre el Govern de ERC y Junts per Catalunya, en esta ocasión el partido de Carles Puigdemont no disimula: las opciones de un acuerdo, tras el pacto alcanzado entre republicanos y socialistas, es nulo. Formalmente, el partido no tira la toalla y espera la respuesta del Consell Executiu a sus propuestas. Pero Pere Aragonès ya ha dicho que no a la rebaja de impuestos que reclaman los posconvergentes. Así, Junts ejerce un papel de oposición frontal a las cuentas, que ha criticado este martes sin disponer todavía del documento presupuestario, sino solo en base a los aspectos acordados entre el Govern y el PSC.