Cómo una conmoción cerebral puede provocar daño cerebral y CTE, y qué hacer para prevenirlo

Hines Ward de los Pittsburgh Steelers es golpeado por Cortland Finnegan de los Tennessee Titans

Foto AP/John Russell/Alamy

EN NOVIEMBRE DE 2022, una joven llamada Heather Anderson se suicidó en un cuartel del ejército en Perth, Australia. Anderson era un exfutbolista australiano que había estado luchando contra la depresión. Su familia donó su cerebro al Australian Sports Brain Bank, que confirmó lo que todos sospechaban: Anderson había encefalopatía traumática crónica (CTE), una enfermedad cerebral degenerativa relacionada con repetidos golpes en la cabeza. Fue la primera atleta profesional a la que se le diagnosticó esta afección. Ella no será la última.

Por extraño que parezca, ha sido necesario casi un siglo para comprender lo que realmente significa un golpe en la cabeza. La mayoría de las personas están familiarizadas con las conmociones cerebrales, pero ahora sabemos que incluso los golpes leves en la cabeza pueden causar problemas a largo plazo. “Es engañoso suponer que cuando la fuerza física aplicada a la cabeza es débil, las consecuencias serán menores”, dice Allison Reiss de la Universidad de Nueva York.

Estas consecuencias se manifiestan principalmente en los atletas profesionales, varios de los cuales viven bajo la sombra de la CTE. Recientemente, hemos visto a muchos de ellos emprender acciones legales contra los órganos rectores. Pero no sólo los atletas están en riesgo. Incluso un solo golpe en la cabeza puede poner a una persona en peligro de sufrir futuros problemas cognitivos.

Afortunadamente, junto con…