Un canguro que salta a gran velocidad puede utilizar muchísimo menos energía que un mamífero de cuatro patas del mismo tamaño que corre al mismo ritmo, porque los enormes tendones de sus patas se estiran con cada aterrizaje y retroceden como resortes, reciclando energía en el siguiente salto.
Un canguro que aterriza a gran velocidad está haciendo algo que parece un desperdicio. Su cuerpo cae, sus pies tocan el suelo y su movimiento hacia adelante y hacia abajo…