Mientras los ataques con misiles caían sobre la ciudad de Kharkiv y las ciudades circundantes en Ucrania, miles de residentes se vieron obligados a huir de sus hogares, dejando atrás a sus queridos compañeros animales en el caos. Estos perros y gatos aterrorizados se encuentran ahora atrapados en una zona de guerra activa, abandonados a su suerte en medio de los bombardeos y la destrucción.

A medida que se desarrolla esta catastrófica crisis, los equipos de Animal Rescue Kharkiv (ARK) apoyados por PETA deben evacuar a los cientos de animales rescatados bajo su cuidado. La clínica trata a 130 animales cada día, y hay cientos más en refugios en Kharkiv y sus alrededores.