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La Policía Local de Orihuela y el Seprona de la Guardia Civil han detenido este lunes de forma forzosa a Kimberly y Love Wesenauer, de la Finca Langostina, cuando intentaban defender lo que consideran su terreno, ante las sentencias judiciales que dicen lo contrario.

El auto fue firmado por la jueza Francisca Isabel Fernández Zapata, titular del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Orihuela, al enviar la comisión judicial para supervisar la entrega de los terrenos a los constructores de la nueva finca.

Las jóvenes fueron arrestadas por oponerse al desalojo forzoso de una parte de la finca de 200 años de antigüedad que ha estado rodeada de nuevas viviendas turísticas en los últimos veinte años.

En un ambiente de gran tensión y gritos, la propietaria, Gabriele Wesenauer, y su marido fueron retenidos también por los agentes después de que ésta se desplomara en el suelo.

Dos de las hijas fueron finalmente detenidas, esposadas y metidas a la fuerza en un vehículo policial antes de su traslado al cuartel de la Guardia Civil en Torre de la Horadada.

También se encontraba en el lugar el constructor y empresario de Molins (Orihuela) Víctor Gálvez, uno de los directivos de Lideralis Empresarial in Desarrollo SL, empresa que cambia periódicamente de denominación social según las circunstancias.

Los Wesenauer habían hecho una nueva propuesta para detener el estudio topográfico presentando una carta, respaldada por un informe pericial, porque los trabajos con maquinaria pesada se están realizando junto a un antiguo establo donde anidan varias parejas de golondrinas.

Esta solicitud de adopción de las medidas por parte del tribunal ha sido presentada ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Alicante.

En la casa se dieron cita numerosos medios de comunicación y muchas personas que han apoyado a la familia en la lucha que han mantenido por defender esta tradicional finca en los últimos veinte años.

En 2020 el ayuntamiento de Orihuela se comprometió a impulsar la protección de la casa como Bien de Interés Cultural Especial. Fue avalado por un informe del propio arquitecto municipal, lo que podría haber supuesto la paralización de la construcción de las viviendas.

Tanto el entonces alcalde Emilio Bascuñana como el actual alcalde Pepe Vegara han incumplido ese compromiso. Sin embargo, el Ayuntamiento ha dado el visto bueno al constructor en su derecho a actuar, ya que de lo contrario el municipio tendría que compensar a la empresa por sus pérdidas.

El lunes, Amigos de Sierra Escalona (ASE) emitió un comunicado de apoyo a la familia propietaria de la casa en sus demandas. Aseguraron que se trata de una de las pocas “construcciones tradicionales que han sobrevivido a la avalancha de urbanizaciones turísticas que han invadido gran parte de la Dehesa de Campoamor en Orihuela Costa”.

Nada de ello ha suscitado la simpatía de los agentes de la Policía Local, que finalmente detuvieron a las dos hermanas. Según fuentes policiales, se les acusa de desobediencia por intentar obstaculizar la ejecución de una sentencia y también de atentar contra la autoridad con sus menores forcejeos con uniformados.