La profesora Amanda Belarmino, profesora de Hostelería y experta en comportamiento del consumidor y turismo de la Universidad de Nevada Las Vegas, dijo lo siguiente según los medios británicos: “De hecho, hay motivos para creer que estas protestas lograrán frenar el turismo. En general, los turistas intentan mantenerse alejados de las zonas con agitación política y protestas”, dijo. Añadió, sin embargo, que cree que ““El daño ya está hecho y mucha gente no elegirá estos lugares para vacacionar”.
Hasta el momento, la industria turística balear ha desestimado las afirmaciones de que las protestas podrían afectar a las reservas de vacaciones, aunque la Federación Hotelera ha advertido de que se ha producido un desaceleración en las reservas que achacó a la Eurocopa de fútbol y al mal tiempo en Mallorca en lo que va de verano.
La única alarma que se ha dado sobre la temporada de verano en Mallorca hasta el momento ha venido de la mano del Gremio de Bares y Restaurantes que ha informado de que sus recaudaciones bajaron un 20 por ciento en Junio. Las cifras del aeropuerto sugieren que la isla se encamina hacia una buena temporada.
No se sabe cuánta gente participará en la protesta del domingo por las calles de Palma, aunque los organizadores han asegurado que hay un gran apoyo. También han subrayado que no se trata sólo de una protesta contra el turismo de masas, sino también por la falta de viviendas asequibles.