La vecina cercana de nuestra galaxia, la Gran Nube de Magallanes (LMC), ha sobrevivido a un dramático encuentro cercano con la Vía Láctea que despojó a la mayor parte del halo de gas que la rodeaba. Utilizando el Telescopio Espacial Hubble de la NASA, los astrónomos han medido el tamaño sorprendentemente pequeño del halo restante, revelando nuevos detalles sobre esta colisión cósmica.
Diario: Cartas del diario astrofísico, 2024 | Tiempo de lectura: 4 minutos
Una historia de superviviente galáctico
“El LMC es un sobreviviente”, explica Andrew Fox de AURA/STScI. “Aunque ha perdido gran parte de su gas, le queda suficiente para seguir formando nuevas estrellas. Por tanto, todavía se pueden crear nuevas regiones de formación de estrellas. Una galaxia más pequeña no habría durado: no quedaría gas, sólo una colección de estrellas rojas envejecidas”.
El halo de gas de la galaxia enana mide ahora sólo 50.000 años luz de diámetro, unas 10 veces más pequeño que los halos de galaxias de masa similar. Este tamaño compacto cuenta la historia de su violenta interacción con el enorme halo de nuestra Vía Láctea.
Un secador de pelo cósmico
“Me gusta pensar en la Vía Láctea como en un secador de pelo gigante, que expulsa gas de la LMC cuando llega a nosotros”, dice Fox. “La Vía Láctea está retrocediendo con tanta fuerza que la presión del ariete ha arrancado la mayor parte de la masa original del halo de la LMC. Sólo queda un poquito, y lo que estamos viendo ahora son estos restos pequeños y compactos”.
A pesar de este dramático despojo, la LMC retuvo alrededor del 10% de su halo gracias a su masa sustancial, aproximadamente una décima parte de la de la Vía Láctea. “Incluso con esta interacción catastrófica con la Vía Láctea, la LMC es capaz de retener el 10 por ciento de su halo debido a su gran masa”, señala Sapna Mishra, autora principal del estudio.
Mirando a través de faros cósmicos
El equipo utilizó la visión ultravioleta única del Hubble para estudiar el halo a través de la luz de 28 quásares distantes: núcleos galácticos extremadamente brillantes que actúan como faros cósmicos. A medida que su luz atravesaba el halo de la LMC, el gas absorbía longitudes de onda específicas, lo que permitió a los científicos mapear su tamaño y movimiento.
Esta técnica reveló que, si bien la mayor parte del halo original desapareció formando una cola similar a la de un cometa, el núcleo compacto restante debería sobrevivir mientras el LMC continúa su viaje a través del espacio.
Glosario
- Halo: Nube de gas que rodea una galaxia.
- Extracción por presión de ariete: proceso en el que se elimina el gas a medida que una galaxia se mueve a través del espacio.
- Cuásar: núcleo galáctico extremadamente brillante utilizado para estudiar el gas intermedio
- Galaxia enana: galaxia pequeña con menos estrellas que galaxias más grandes como la Vía Láctea
Pon a prueba tus conocimientos
1. ¿Qué tamaño tiene el halo de gas actual de la LMC?
50.000 años luz de diámetro, unas 10 veces más pequeños que los halos de galaxias de masa similar.
2. ¿Qué fracción de su halo original retuvo la LMC?
10 por ciento, debido a su masa relativamente alta.
3. ¿Cuántos quásares utilizaron los investigadores para estudiar el halo?
Se utilizaron 28 cuásares como fuentes de luz de fondo.
4. ¿Qué porcentaje de la masa de la Vía Láctea es LMC?
10 por ciento, lo que la hace inusualmente masiva para una galaxia enana.
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