Los científicos esperan que la sonda solar Parker de la NASA sea alcanzada por una tormenta durante el histórico sobrevuelo solar de Nochebuena

Nuestro sol está lejos del impecable orbe de luz que vemos en el cielo. Las observaciones de las naves espaciales han demostrado desde hace tiempo que, de cerca, la “superficie” de nuestra estrella retumba con poderosos remolinos y está salpicada de ardientes manchas solares que ocasionalmente arrojan material sobrecalentado al espacio, un fenómeno que ocurre aún más frecuentemente durante las fases de aumento de turbulencia en nuestra estrella, como el que estamos viviendo ahora.

Los científicos esperan que la sonda solar Parker de la NASA experimente de manera única la ira del sol en Nochebuena, cuando se abalanzará a 6,1 millones de kilómetros (3,8 millones de millas) de la superficie del sol, lo más cerca que ha llegado un objeto creado por el hombre a nuestra estrella. A esta distancia récord, ya se espera que la sonda alcance Cortar columnas de plasma todavía arraigado al sol, similar a un surfista que se zambulle bajo una ola rompiente.