Juan Ganz: “Estamos acostumbrados a repetir ahora que la coalición de Trump es frágil o que existen debilidades intrínsecas en su estilo de gobernar. Es cierto hasta donde llega, pero ¿qué tan frágil es una coalición que se reformó y expandió después de que él intentó derrocar al gobierno de Estados Unidos? ¿Y cuán débil es alguien que logró infundir en la atmósfera una sensación de total credulidad sobre sí mismo y total cinismo sobre sus oponentes?
“Ésta es una actitud que ahora comparten incluso aquellos que no se consideran partidarios suyos. Ahora hay un proceso de legitimación retrospectiva, como si el voto de algún modo hiciera borrón y cuenta nueva y convirtiera las mentiras en verdades…”
“Parte de eso se puede atribuir al fracaso de los medios de comunicación o del partido de oposición, pero hay que darle algo de crédito al propio Trump. El gran cómico del insulto ha conseguido sus burlas: ha avergonzado a la oposición, la ha humillado. Ahora se ven obligados a reírse o a parecer aguafiestas”.
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