No es ningún secreto que dormir es una de las cosas más importantes que puedes hacer por tu salud. Montones de investigaciones realizadas durante la última década demuestran, una y otra vez, que un descanso nocturno decente es esencial para todo, desde la función cognitiva hasta la salud del corazón, el estado de ánimo y más. No dormir bien o no dormir lo suficiente se asocia con un mayor riesgo de cardiopatíadiabetes tipo 2, derrame cerebral e hipertensión, sin mencionar el impacto en su función cognitiva.
Para muchos de nosotros, sin embargo, dormir bien suele ser más fácil de decir que de hacer. Y muchos de los consejos que existen probablemente ya te resulten familiares, aunque demasiado genéricos: dormir 8 horas, evitar la luz brillante y cualquier cosa estresante antes de acostarte, etc.
En realidad, la vida es más complicada. Para empezar, no todos necesitamos la misma cantidad de sueño: nuestra edad, sexo, hábitos personales y tolerancias influyen en lo que necesitamos individualmente. También todos tenemos diferentes estilos de vida, incluidos el trabajo y los viajes, lo que puede hacer que necesitemos ajustar nuestros horarios de sueño de forma regular. Dormir bien es algo más que simplemente contar el tiempo que pasamos en la cama, pero tampoco somos buenos jueces de la calidad del sueño, como consecuencia de estar inconscientes al hacer lo que intentamos evaluar.
Todo esto significa que seguir mensajes prescriptivos sobre dormir más puede resultar frustrante. La buena noticia, como exploramos en este número especial dedicado al tema, es que una nueva investigación está revelando los beneficios de un enfoque más holístico: algunas de las cosas más importantes que puede hacer para mejorar su sueño no suceden en la cama. No importa lo cómoda que sea esa cama.
Su sueño se ve afectado por lo que sucede durante el resto del día, como qué y cuándo come, así como por su microbioma intestinal y su producción hormonal. Su cronotipo personal (no sólo cuándo prefiere dormir, sino también cuándo está más activo durante el día) también influye en la calidad y cantidad del sueño que duerme.
Entonces, lo que necesitamos es una perspectiva de 24 horas sobre el sueño. Nada de esto cambia lo cruciales que son nuestras horas inconscientes, pero sí nos brinda nuevas oportunidades para mejorarlas mucho antes de agachar la cabeza.
Explore preguntas clave sobre el sueño en nuestra última serie especial:
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