Los científicos han descubierto que un medicamento ya aprobado para tratar la esclerosis múltiple y la psoriasis muestra una promesa notable para combatir la periodontitis, una de las principales causas de pérdida de dientes en todo el mundo.
Los investigadores de la Universidad de Medicina de Wenzhou encontraron que el dimetil fumarato (DMF) redujo significativamente la pérdida ósea y la inflamación en modelos experimentales de enfermedad de las encías al mejorar los mecanismos de “limpieza” celular y cambiar las respuestas inmunes hacia la curación en lugar de la destrucción.
“La capacidad del fumarato de dimetilo para ajustar la polarización de los macrófagos a través de la mitofagia es un cambio de juego en la terapia periodontal”, dijo el Dr. Shengbin Huang, autor correspondiente del estudio. “Al atacar la proteína mitocondrial TUFM, descubrimos un interruptor molecular que controla la respuesta inflamatoria en el tejido de las encías. Estas ideas podrían redefinir cómo tratamos las condiciones inflamatorias crónicas más allá de la cavidad oral”.
La periodontitis afecta a millones a nivel mundial y ocurre cuando la simple inflamación de las encías progresa para destruir las estructuras de soporte alrededor de los dientes. Los tratamientos tradicionales, que se centran principalmente en eliminar la placa bacteriana y administrar antibióticos, a menudo no pueden detener la progresión de la enfermedad.
El avance, publicado en el internacional Journal of Oral Sciencese centra en la doble capacidad de DMF para proteger las mitocondrias, las potencias celulares, y alterar el comportamiento de los macrófagos, las células inmunes importantes que pueden promover la inflamación o facilitar la curación.
En las encías sanas, existe un equilibrio entre los macrófagos proinflamatorios (M1) y curativos (M2). Durante la periodontitis, este equilibrio se inclina fuertemente hacia las células M1 destructivas. Los investigadores demostraron que DMF ayuda a restaurar este equilibrio protegiendo una proteína clave llamada TUFM que mantiene la salud celular.
Cuando TUFM se agotó experimentalmente, DMF perdió sus efectos protectores, confirmando el papel crucial de esta proteína en el éxito del tratamiento. El medicamento parece funcionar al prevenir la degradación de TUFM en las células, lo que le permite orquestar un proceso de limpieza celular llamado mitofagia que elimina las mitocondrias dañadas.
Lo que hace que este descubrimiento sea particularmente prometedor es que DMF ya está aprobado por la FDA para otras afecciones, lo que puede acelerar su camino hacia el uso clínico para la periodontitis. Las aplicaciones futuras pueden incluir formulaciones tópicas aplicadas directamente al tejido de las encías afectados para minimizar cualquier efecto secundario sistémico.
Más allá de ahorrar dientes, estos hallazgos podrían tener implicaciones más amplias. Los mecanismos celulares dirigidos por DMF son comunes a muchas enfermedades inflamatorias, lo que sugiere aplicaciones potenciales para afecciones como la artritis reumatoide o la enfermedad inflamatoria intestinal.
Para los pacientes que actualmente padecen periodontitis, esta investigación ofrece esperanza de que las opciones de tratamiento pronto se extiendan más allá de las limitaciones de los enfoques actuales. Un medicamento que aborda el desequilibrio inmune subyacente, en lugar de solo combatir bacterias, podría transformar los resultados para esta enfermedad oral común pero devastadora.
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