Las reglas de la CIJ que no combaten el cambio climático podrían violar el derecho internacional

Si un país No toma medidas decisivas para proteger al planeta del cambio climático, podría estar rompiendo el derecho internacional y ser responsable de los daños causados a la humanidad. Esta es una de las conclusiones de un Opinión de asesoramiento sin precedentes emitido por la Corte Internacional de Justicia (ICI) sobre las obligaciones legales de los estados ante esta crisis ambiental.

Los 15 jueces que conforman el ICJ, el cuerpo judicial más alto de las Naciones Unidas, describieron la necesidad de abordar la amenaza del cambio climático como “urgente y existencial”. Por unanimidad, determinaron que los signatarios a varios acuerdos internacionales podrían estar violando el derecho internacional si no adoptan medidas para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. El fallo establece que un “entorno limpio, saludable y sostenible” constituye un derecho humano. Esta interpretación eleva el debate climático más allá del ámbito ambiental o económico, posicionándolo como un tema de justicia y derechos fundamentales.

El cambio de enfoque podría influir significativamente en la futura legislación y litigios internacionales, lo que facilita la responsabilidad de los países contaminantes que cuentas por el daño ambiental que causan. A partir de junio de este año, según el Informe más reciente Del Instituto de Investigación Grantham sobre el cambio climático y el medio ambiente en Londres, hubo aproximadamente 2,967 demandas activas de cambio climático en casi 60 países, con más de 226 nuevos casos iniciados solo en 2024.

Yuji Iwasawa, presidente de la CIJ, aclaró que esta es una opinión consultiva, no una decisión vinculante. Sin embargo, expresó que el tribunal espera que este pronunciamiento “informe y guíe la acción social y política para abordar la crisis climática en curso”.

El caso que condujo a esta opinión se originó en 2019, cuando un grupo de estudiantes de Vanuatu, una nación de la isla del Pacífico particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático, comenzó a impulsar la inacción del gobierno en la crisis climática para ser legalmente reconocido como un “riesgo existencial”. Posteriormente, Ralph Regenvanu, el Ministro de Cambio Climático del país, presentó una queja formal ante el CIJ. En 2023, la Asamblea General de la ONU formalizó la solicitud de una opinión consultiva del tribunal.

Los jueces respondieron dos preguntas clave: ¿Cuáles son las obligaciones de los estados bajo el derecho internacional para proteger el sistema climático y el medio ambiente de las emisiones de gases de efecto invernadero? ¿Y cuáles son las consecuencias legales para los países que, por acción o inacción, causan daños significativos al clima, especialmente en relación con los estados isleños vulnerables y las generaciones presentes y futuras?

El análisis del Tribunal consideró las disposiciones de los tratados internacionales, como la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Acuerdo de París, el Protocolo de Kioto y la Convención Marco de la ONU sobre el cambio climático, entre otros.

La evaluación del CIJ concluyó que los estados tienen un deber, “al actuar con la debida diligencia y usar todos los medios a su disposición”, para evitar actividades bajo su jurisdicción o control para afectar negativamente el medio ambiente.

El presidente de ICJ, Yuji Iwasawa (Centro) emite la opinión de asesoramiento en La Haya el 23 de julio de 2025.

Fotografía: John Thys/Getty Images