El Departamento de Educación de Orihuela ha publicado su informe de fin de programa en la Escuela de Verano Municipal de 2025, que acogió a más de 1.500 niños de 2 a 12 años.
Ejecutando bajo el tema “Orihuela y la puerta de entrada a la hora” La iniciativa combinó el aprendizaje, los deportes y la interacción social, que proporciona a las familias un recurso de verano seguro y de alta calidad. “Queríamos promover la coexistencia, el respeto, la creatividad y el aprendizaje a través del juego”, explicó el concejal Pina.
Un viaje por la historia
El tema guía del programa se inspiró en las etapas clave de la historia humana y el rico patrimonio cultural de Orihuela. Las actividades incluyeron dramatizaciones, talleres, juegos cooperativos, deportes alternativos y dinámicas temáticas, todas diseñadas para adaptarse a diferentes edades y niveles de desarrollo.
En los distritos periféricos de Orihuela, donde los grupos eran particularmente diversos, desde niños pequeños hasta alumnos primarios de sexto año, las actividades se adaptaron cuidadosamente. Los organizadores crearon versiones simplificadas y avanzadas de la misma tarea, roles divididos dentro de los juegos y enfatizaron actividades inclusivas para garantizar que todos los niños pudieran participar, independientemente de la edad o la capacidad.
Participación generalizada
La escuela de verano se celebró en 16 centros educativos en dos fases: finales de julio y principios de agosto. En total, 1,531 niños participaron: 970 en la primera fase (incluidos 105 referidos por los servicios sociales) y 561 en la segunda fase (con 85 participantes de servicios sociales).
El programa fue apoyado por un equipo grande y calificado: 54 monitores en la primera fase y 34 en la segunda, reforzado por el personal adicional (8 en julio y 6 de agosto) y 19 pasantes estudiantiles durante cada período.
Families Voice Fuerte aprobación
Las encuestas de retroalimentación mostraron una alta satisfacción entre las familias: el 72.2% calificó la escuela de verano 4 o 5 de 5. Los padres destacaron la dedicación de los monitores, la calidad de las actividades y la seguridad de las instalaciones como fortalezas clave.
El concejal Pina enfatizó que la iniciativa había “más que cumplir sus objetivos, dando a los niños un verano enriquecedor y educativo mientras proporcionaba a las familias una herramienta esencial para equilibrar el trabajo y el cuidado de los niños”. Expresó su gratitud a los monitores, la empresa de desviación de la empresa organizadora, y especialmente a las familias “por confiar en este programa y garantizar que sus hijos disfruten de un verano que fuera divertido, estimulante y de apoyo”.