El Mercado de Guardamar reabre desafiando la orden de cierre municipal

El mercado situado junto a la N-332 en Guardamar del Segura, conocido como El Fogón de Guardamar, reabrió sus puertas este domingo a pesar de una orden municipal que ordena su cierre. La reapertura se produjo después de que se rompieran los precintos colocados por la Policía Local.

El Ayuntamiento denunciará ante el juzgado el presunto incumplimiento de las órdenes de cierre y precintado. El mercado opera sin licencia desde hace tres décadas.

El mercado situado junto a la N-332 en Guardamar del Segura, conocido como El Fogón de Guardamar, reabrió sus puertas este domingo a pesar de una orden municipal que ordenaba su cierre. La reapertura se produjo después de que se rompieran los precintos colocados por la Policía Local.

El alcalde José Luis Sáez (PSOE) confirmó que el Ayuntamiento presentará ahora un informe a los tribunales sobre la supuesta decisión de los promotores de retomar la actividad desafiando las órdenes de cierre y precintado. “Ese es el procedimiento que seguirá el Consejo”, afirmó Sáez.

De momento, las autoridades locales han descartado desplegar a la Policía Local el próximo domingo para impedir que el mercado vuelva a funcionar. “Bajo ninguna circunstancia queremos provocar conflicto o violencia”, afirmó el alcalde. El lunes, agentes policiales regresaron al lugar para reponer los precintos aunque también fueron retirados durante las horas siguientes.

Tres décadas sin licencia

El Ayuntamiento de Guardamar ordenó el cierre del popular mercado de El Fogón, situado junto a la N-332 frente al polígono industrial de Santa Ana, tras comprobar que el recinto llevaba funcionando sin la preceptiva licencia municipal unos 30 años.

Según el alcalde Sáez, el ayuntamiento lleva “muchos años” instando a la dirección del mercado a legalizar la actividad, que se realizaba todos los domingos. “No ha habido manera de lograrlo”, explicó. Los propietarios presentaron documentación incompleta, lo que impidió que se finalizara el proceso de concesión de licencia.

Una vez agotados todos los plazos administrativos, el Ayuntamiento dictó orden de cierre hace dos meses. Inicialmente la empresa cumplió, pero posteriormente reabrió presentando nueva documentación que los técnicos municipales consideraron que no podía ser aceptada al estar el expediente administrativo ya concluido.

A continuación, la Policía Local precintó el local, medida que se había hecho efectiva desde hacía dos semanas. Sin embargo, el sábado se habían retirado la mayoría de los precintos y se estaban realizando los preparativos para la reapertura. El recinto de 20.000 metros cuadrados, que alberga decenas de puestos y varios restaurantes con terraza, reanudó su funcionamiento el domingo a pesar de la prohibición municipal.

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Posible acción legal

El alcalde Sáez señaló que la empresa podría solicitar medidas cautelares ante los tribunales para suspender temporalmente la orden de cierre y reabrir el expediente. Sin embargo, hasta el momento el Ayuntamiento no ha recibido notificación de tal solicitud.

“Hemos vuelto a precintar el local, pero no vamos a crear conflicto ni a desplegar agentes en las entradas para impedir que la gente abra. El tribunal decidirá”, enfatizó Sáez.

Un mercado popular pero controvertido

El Fogón ha sido durante mucho tiempo uno de los mercados dominicales más conocidos de la región de la Vega Baja, atrayendo tanto a residentes como a visitantes extranjeros. Fue de los primeros de la zona en adoptar el modelo de comercio dominical, tradición que mantienen otros mercados populares como El Zoco de Algorfa o el Campo de Guardamar.

Los vendedores ofrecían una amplia variedad de productos, desde antigüedades y ropa de segunda mano hasta herramientas y productos diversos, a menudo a precios bajos. Sin embargo, a lo largo de los años, ha habido cierta controversia en torno al mercado, y fuentes policiales señalaron la venta de productos de “origen poco claro”.

La popularidad del mercado también generó frecuentes congestiones de tráfico a lo largo de la N-332, con vehículos estacionados al borde de la carretera y peatones cruzando continuamente. Estos problemas disminuyeron un poco después de que se construyó una nueva rotonda para dar servicio a un futuro desarrollo residencial y comercial, un proyecto de infraestructura del que el mercado se ha beneficiado indirectamente.

Contexto urbano y legal

La orden de cierre está ligada a la calificación del suelo, que se designa como urbanizable y sujeto a futura planificación urbanística. “Esa clasificación no permite este tipo de actividad de mercado”, explicó Sáez.

Añadió que al promotor del mercado, que también es propietario del terreno, se le ofreció la posibilidad de solicitar una licencia temporal “si se llega a un acuerdo con el agente urbanístico”. El sector afectado, conocido como Z0-Oliverón, tiene una superficie de más de 500.000 metros cuadrados e incluye proyectos de 2.365 viviendas y varias zonas comerciales adyacentes a la N-332.

Parte de un esfuerzo de legalización más amplio

El alcalde Sáez enfatizó que la acción contra El Fogón es parte de una campaña de una década para regularizar las actividades económicas locales que carecen de la debida autorización. Recordó el cierre del mercado del Moncayo el año pasado “porque no había forma de legalizarlo, ni mediante un plan especial ni ninguna DIC (Declaración de Interés Comunitario)”.

Una situación similar existe con el mercado del Campo de Guardamar, que permanece abierto bajo medidas cautelares concedidas judicialmente a la espera de la aprobación de un plan urbano especial, aunque el sitio propuesto se superpone con el Parque Natural.

Sáez también citó ejemplos positivos, como la legalización de una importante fábrica de piensos para animales que regularizó su funcionamiento y financió la construcción de una rotonda que une el Campo de Guardamar con la CV-905.

“El Ayuntamiento ha tomado medidas con todas las empresas y actividades que aún no han sido regularizadas”, concluyó el alcalde.