Aunque los relojes se retrasan este fin de semana el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha propuesto que este año sea la última vez.
En un vídeo en las redes sociales, Sánchez afirmó que “cambiar la hora dos veces al año ya no tiene sentido”, ya que “apenas ayuda a ahorrar energía, además de tener un impacto negativo en la salud y la vida de las personas”.
La Comisión Europea ha dicho que estudiará la propuesta de España para poner fin a los cambios de hora que se producen dos veces al año.
Si se aprueba, la medida podría entrar en vigor el próximo año.
Durante la reunión de ministros de Energía de la UE en Luxemburgo esta semana, el comisario de Energía, Dan Jorgensen, dijo que la UE pronto “llevará a cabo un análisis en profundidad”. Bruselas intentará encontrar “un terreno común” entre la UE-27.
Mientras tanto, los relojes seguirán atrasándose o adelantándose una hora, hasta que se tome una decisión. En la reunión, el representante adjunto de España en Bruselas, Oriol Escalas, se refirió a 44 estudios que han demostrado que casi no hay beneficios de ahorro energético en el cambio de hora en el mundo moderno. “Sólo ahorramos unos seis euros al año, pero el impacto en la salud y el bienestar de las personas es enorme. Es una medida obsoleta e injustificada”, afirmó Escalas.
Finlandia y Polonia han expresado su apoyo a la propuesta de España. El embajador finlandés dijo que cambiar el reloj “afecta a la salud física de las personas, especialmente en países con horas de oscuridad más largas, como Finlandia”. El embajador polaco también respaldó la iniciativa, afirmando que los cambios de hora “desregulan la vida de las personas”.