Junts ha votado un favor al primer proyecto de ley del Gobierno que se ha debatido en el Congreso desde que este lunes el líder del partido, Carles Puigdemont, anunciará la ruptura de las relaciones con el Gobierno. A diferencia de lo que ocurrió este martes, cuando los posconvergentes se abstuvieron ante dos iniciativas del PSOE, este miércoles han dado su visto bueno al proyecto de ley de Servicios de Atención a la Clientela que incluye la obligación de las grandes empresas de responder las quejas de sus clientes en cualquiera de las lenguas cooficiales cuando operen en una de las comunidades autónomas en las que se hablen y, por otro, la prohibición de las llamadas spam siempre que no estén identificadas.
La norma, que deberá contar aún con el visto bueno del pleno, incluye la obligación a las grandes empresas de usar un prefijo identificativo para realizar llamadas ‘spam’. Además, las operadoras telefónicas tendrán que bloquear las llamadas que no usen ese prefijo. Este cambio se ha introducido en la norma tras un acuerdo de PP, ERC y Junts sobre una enmienda presentada por Sumar y que ha contado con el visto bueno de todos estos grupos y el rechazo del PSOE.
Por otro lado, tras los cambios introducidos por ERC, Junts, EH Bildu y BNG, el texto establece que las personas que viven en una comunidad en la que existe una lengua cooficial “se asegurará la atención en el idioma oficial que se solicita, siempre y cuando la empresa preste servicios en aquellas comunidades autónomas que disponen de lengua oficial diferente al castellano y la lengua utilizada sea oficial en dicha comunidad autónoma”.
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