en la pelea contra el cáncer, un importante campo de investigación es la búsqueda de alternativas seguras a la quimioterapia y la radioterapia. Estos tratamientos atacan tanto a las células cancerosas como a las sanas, exponiendo a los pacientes a efectos secundarios graves.
Un equipo de científicos de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad de Oporto en Portugal acaban de acercar un paso más una alternativa. Han desarrollado materiales capaces de convertir la luz del infrarrojo cercano, o NIR, de manera eficiente y segura en calor que puede atacar las células cancerosas. Sus materiales son nanohojuelas de óxido de estaño (SnOx), partículas diminutas que tienen un espesor inferior a 20 nanómetros (un nanómetro es una milmillonésima de metro).
Los hallazgos del equipo, publicados en la revista ACS Nano, ofrecen nuevas esperanzas para el diseño de terapias fototérmicas, el nombre que se le da a este tipo de tratamientos basados en luz.
Una terapia fototérmica es un procedimiento no invasivo que calienta las células cancerosas para destruirlas. Funciona infiltrando las células cancerosas con materiales que absorben la luz y la convierten en calor (en este caso, los nanocopos de SnOx), que pueden diseñarse para que se acumulen específicamente en los tejidos tumorales. Luego se enfocan con luz en una longitud de onda que les da a estos materiales la energía que necesitan para producir calor que mata el cáncer pero que no daña los tejidos sanos.
Los investigadores proponen que sus nanocopos de SnOx podrían mejorar este tipo de tratamientos al ofrecer mayor eficiencia térmica, biocompatibilidad y asequibilidad que otros materiales que se utilizan en dichos procesos.
“Nuestro objetivo era crear un tratamiento que no sólo fuera eficaz sino también seguro y accesible”, dijo Jean Anne Incorvia, profesora de ingeniería de la UT y una de las líderes del proyecto, en un comunicado de prensa. “Con la combinación de luz LED y nanocopos de SnOx, hemos desarrollado un método para atacar con precisión las células cancerosas sin tocar las células sanas”.
Para evaluar la eficiencia térmica de su nuevo material, el equipo desarrolló un sistema patentado basado en LED del infrarrojo cercano (NIR-LED) que emiten luz a una longitud de onda de 810 nanómetros, que es segura para los tejidos biológicos. A diferencia de los sistemas láser tradicionales, los NIR-LED proporcionan una iluminación más homogénea y estable, reducen el riesgo de sobrecalentamiento y requieren una inversión mínima. Todo el equipo experimental, capaz de irradiar hasta 24 muestras al mismo tiempo, costó aproximadamente 530 dólares, lo que lo convierte en una herramienta asequible y versátil para la investigación biomédica.
Los resultados de la radiación NIR sobre células cancerosas tratadas con SnOx han sido alentadores. UT informó que en tan solo 30 minutos de exposición, el método mató hasta el 92 por ciento de las células de cáncer de piel y el 50 por ciento de las células de cáncer colorrectal. Esto se logró sin efectos nocivos para las células sanas de la piel, lo que demuestra la seguridad y selectividad de este enfoque.