Franklin Foer: “Hasta Donald Trump, ningún presidente de Estados Unidos había cedido a las tentaciones reales del exterior. Pero en su segundo mandato, Trump ha descartado esa vieja inhibición en su totalidad. Desde 2022, las monarquías del Golfo y las entidades comerciales que controlan han prometido a la familia Trump cientos de millones de dólares (en forma de inversiones, acuerdos de licencia de bienes raíces e incluso un avión)”.
“Durante su segundo mandato, y especialmente durante la reciente visita del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman a Washington, Trump ha recompensado a sus benefactores con amplios favores geopolíticos. Sus enormes inversiones en los negocios de su familia son difíciles de describir como algo más que la espectacular subversión de la soberanía estadounidense, en la que la política exterior de la nación se lee como una nota de agradecimiento a los mayores impulsores financieros del presidente”.
“En realidad, Trump está adoptando el estilo de gobierno de sus partidarios. En los estados del Golfo, apenas existe distinción entre intereses públicos y privados; la familia real gobierna el estado y domina la economía”.
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