Sonreír durante las fiestas puede cambiar instantáneamente cómo te ve la gente

Las reuniones navideñas son una tormenta perfecta de juicios sociales en fracciones de segundo. A través de mesas abarrotadas y con vasos tintineantes, instintivamente escaneamos los rostros en busca de señales: ¿Quién parece cálido? ¿Quién se siente seguro para acercarse? ¿En quién podemos confiar?

Según una nueva investigación publicada en Emotion, esas decisiones rápidas pueden depender de algo sorprendentemente simple: si alguien sonríe y si nosotros le devolvemos la sonrisa. Esta comunicación no verbal, conocida como mimetismo emocional, juega un papel importante en nuestras interacciones sociales e incluso en el desarrollo de la confianza.

Leer más: Algunas personas están programadas para detectar rostros al instante, y su habilidad está dando forma a una tecnología más inteligente

¿Qué es el mimetismo emocional?

Las expresiones faciales son la piedra angular de la comunicación humana. Con sólo una breve mirada, inferimos el estado de ánimo, las intenciones y el carácter de otra persona. Pero este proceso no es pasivo. A menudo reflejamos las expresiones que vemos, activando sutilmente los mismos músculos faciales que la persona que tenemos delante. Esta imitación inconsciente es mimetismo emocional y parece desempeñar un papel poderoso en la forma en que evaluamos a los demás.

El mimetismo emocional se refiere a nuestra tendencia a copiar automáticamente las expresiones faciales de otra persona durante las interacciones sociales. Este reflejo ocurre rápidamente y a menudo sin que nos demos cuenta, pero tiene un propósito importante. Al igualar la manifestación emocional de otra persona, podemos comprender mejor su estado interno y fortalecer los vínculos sociales.

Los psicólogos han sospechado durante mucho tiempo que el mimetismo apoya la empatía y la conexión, pero este nuevo estudio va más allá al vincular el mimetismo directamente con los juicios de confiabilidad y carácter. Los investigadores se propusieron examinar si las personas que muestran ciertas emociones son evaluadas de manera más positiva y si el acto de imitar esas expresiones amplifica el efecto.

“Presumimos que los participantes evaluarían mejor a las personas sonrientes y confiarían más en ellas que en las personas que expresan enojo o tristeza. Además, predijimos que los participantes estarían más dispuestos a imitar expresiones de felicidad que de tristeza”, dijo el psicólogo Michal Olszanowski en un comunicado de prensa. “Es importante destacar que es la intensidad del mimetismo lo que predecirá cuánto confiarán los participantes en las personas que imitan. En otras palabras, cuanto más alguien imite la sonrisa de otra persona, más confiará en esa persona”.

¿Confiamos más en las personas que sonríen?

Para probar estas hipótesis, el equipo de investigación realizó tres experimentos que exploraban cómo el mimetismo emocional influye en los juicios sociales.

En el primer experimento, 62 participantes vieron videoclips cortos de rostros que expresaban felicidad, tristeza o enojo. Luego calificaron la confiabilidad, la seguridad y el atractivo de cada persona. Utilizando electromiografía, los investigadores midieron la actividad de los músculos faciales y descubrieron que los participantes tenían muchas más probabilidades de imitar expresiones alegres que negativas.

El segundo experimento examinó causa y efecto más directamente. Cuarenta y seis participantes vieron vídeos de personas que mostraban emociones, imitaron deliberadamente esas expresiones y luego evaluaron la credibilidad de los individuos. Los resultados mostraron que la actividad de los músculos faciales ligada a la imitación moldeaba activamente las evaluaciones de carácter.

En el tercer experimento, se puso a prueba la confianza mediante un “juego de confianza/inversión” virtual. Una vez más, las caras sonrientes fueron imitadas con más frecuencia e inspiraron mayor confianza que las expresiones tristes.

Por qué las sonrisas tienen poder social

En conjunto, los hallazgos refuerzan una creencia científica familiar de que las personas sonrientes son juzgadas de manera más positiva y más confiables, particularmente cuando se sienten socialmente similares a nosotros. El estudio también destaca que no es sólo la sonrisa en sí, sino nuestra respuesta corporal a ella lo que ayuda a cimentar la confianza.

“Nuestro estudio muestra que las personas sacan conclusiones sobre los demás basándose en sus expresiones faciales. Lo más importante es que este estudio refuerza la opinión de que las expresiones faciales predicen juicios de rasgos de carácter, y que la felicidad es particularmente importante aquí. Hasta cierto punto, esto confirma la observación común de que las emociones positivas expresivas pueden resultar en mejores actitudes hacia una persona determinada”, concluyó Olszanowski.

Leer más: Su perro puede parecer triste cuando usted está feliz y viceversa: este es el motivo

Fuentes del artículo

Nuestros redactores en Discovermagazine.com utilizan estudios revisados ​​por pares y fuentes de alta calidad para nuestros artículos, y nuestros editores revisan la precisión científica y los estándares editoriales. Revise las fuentes utilizadas a continuación para este artículo: