El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso interpuesto por trabajadores del laboratorio del Hospital de Torrevieja que pretendían ser traspasados a la nueva sociedad gestora tras la finalización de la concesión sanitaria del hospital con Ribera Salud.
La sentencia pone fin a la batalla legal y deja sin resolver el futuro de más de 30 empleados despedidos.
La decisión representa un nuevo golpe para los trabajadores y sus familias, que se han enfrentado a meses de incertidumbre desde que perdieron sus empleos tras el cambio de dirección. Con esta sentencia se han agotado todas las vías judiciales.
El conflicto se remonta a una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), que declaró nulo el despido colectivo y ordenó la reincorporación del personal del laboratorio. A pesar de este fallo, la Consejería de Salud decidió apelar ante el Tribunal Supremo, en contradicción, dicen los trabajadores, con el compromiso público asumido por el Ministro de Salud, Marciano Gómez, de no emprender nuevas acciones legales si la decisión favorecía a los empleados.
En su sentencia, el Tribunal Supremo concluyó que no existía obligación legal para el nuevo operador de contratar personal. Según fuentes jurídicas, el tribunal determinó que los términos de la concesión sanitaria de Torrevieja no incluían una cláusula que exigiera el traslado de los trabajadores al finalizar la concesión.
El resultado ha provocado críticas políticas a nivel local. El Partido Socialista (PSOE) de Torrevieja lamentó el fallo y acusó al gobernante Partido Popular (PP) de abandonar a los trabajadores durante todo el proceso. El PSOE recordó que en mayo de 2025 presentó una moción instando a la Consejería de Sanidad a no recurrir la decisión del TSJCV, propuesta que fue bloqueada por el PP mediante una enmienda general.
La portavoz del PSOE, Bárbara Soler, acusó al Gobierno local de hacer comparaciones “engañosas” con el departamento de salud de Manises, donde los traslados de personal estaban garantizados legalmente cuando expiraba la concesión. “En Torrevieja, las bases de licitación, redactadas por el PP, no incluían esta obligación, pero prefirieron confundir a la ciudadanía en lugar de defender a los trabajadores”, afirmó.
Los socialistas también criticaron el silencio del alcalde Eduardo Dolón tras la decisión del Tribunal Supremo, argumentando que el PP ha priorizado la disciplina de partido por encima de los intereses de la ciudad y sus trabajadores.
Para el personal del laboratorio afectado, el fallo pone fin a su lucha legal y, aunque reconocen que se han agotado todas las opciones judiciales, su futuro laboral sigue siendo incierto.
