La mujer española cuya fallida restauración de una pintura centenaria de Jesucristo capturó los titulares de todo el mundo hace más de una década falleció a los 94 años.
Cecilia Giménez saltó a la fama internacional en 2012 después de que su fallida restauración del fresco Ecce Homo en una iglesia en Borja, noreste de España, atrajera la atención de los medios de todo el mundo.
Su intento dejó el rostro de Cristo irreconocible, lo que provocó una avalancha de reacciones, memes y parodias en línea con figuras famosas como Michael Jackson y Homer Simpson.
La restauración de Giménez añadió lo que parecía ser una melena a la figura de Cristo, lo que llevó a que la pequeña pintura del artista local Elías García Martínez, creada en la década de 1910, fuera apodada el “Cristo Mono”.
La muerte de Giménez fue confirmada en una publicación de Facebook de la fundación que administra la Iglesia Santuario de la Misericordia donde se exhibe la obra de arte.
La fundación la llamó “una de las figuras más famosas de 2012” y señaló que “con las mejores intenciones decidió volver a pintar” el fresco debido a su mal estado.
La controversia rápidamente convirtió a Borja en un destino turístico, con alrededor de 57.000 visitantes que vinieron a ver la iglesia, antes poco conocida, al año siguiente.