El conductor de una scooter eléctrica puede enfrentar cargos de homicidio involuntario después de que un pensionista muriera tras un atropello y fuga en Torrevieja

La víctima, que estaba de visita desde Toledo, fue atropellada en julio por un conductor de scooter de 25 años que supuestamente huyó del lugar sin detenerse a ayudar.

Un hombre de 69 años ha muerto meses después de ser atropellado por un patinete eléctrico en Torrevieja, en un incidente que ha reavivado la preocupación por el uso incontrolado de vehículos de movilidad personal en las calles de España.

La víctima, que estaba de visita desde Toledo, fue atropellada en julio por un conductor de scooter de 25 años que supuestamente huyó del lugar sin detenerse a ayudar. Sufrió lesiones cerebrales catastróficas y fue trasladado de urgencia al Hospital General de Elche en estado crítico.

A pesar de sobrevivir al trauma inicial después de varias semanas en cuidados intensivos, el hombre quedó con una discapacidad del 95 por ciento y una fragilidad clínica extrema. Murió el 31 de diciembre después de desarrollar una infección leve que, según los médicos, no habría puesto en peligro la vida en una persona sana.

Según el personal médico, la infección resultó fatal debido a los daños irreversibles causados ​​por la colisión, lo que pone de relieve las consecuencias a largo plazo del atropello y fuga, dijo la familia de la víctima.

Tras una investigación de diez días, la Policía Local de Torrevieja detuvo al sospechoso cerca del lugar del accidente. Fuentes policiales indicaron que el hombre es de origen extranjero, posee documento de identidad español y reside en España desde hace más de 15 años.

Inicialmente, el sospechoso fue acusado de causar lesiones graves por negligencia y peligro imprudente. Tras la muerte de la víctima, los fiscales ahora pueden elevar el cargo a homicidio involuntario, un delito que conlleva una posible pena de prisión de entre uno y cuatro años según la ley española.

El caso ha conmocionado a la comunidad local, y los residentes advierten sobre un problema creciente que involucra a los scooters eléctricos de alta velocidad que operan en áreas peatonales, a menudo sin una supervisión o identificación efectiva.

El fatal incidente también ha reabierto el debate sobre una regulación y aplicación más estricta del uso de scooters eléctricos, particularmente en ciudades turísticas como Torrevieja, donde su número ha aumentado en los últimos años.