Años de retraso, peligro y frustración: el puente Orihuela Costa AP-7 finalmente autorizado para su ampliación

El problema nunca ha sido la falta de recursos financieros; El fracaso en la solución de este importante y peligroso problema se debe a la falta de voluntad política para hacer realidad la pasarela.

Orihuela Costa – 22 de enero de 2026

Después de más de dos décadas de retrasos, disputas legales y creciente frustración de los residentes, el puente AP-7 en Orihuela Costa finalmente está en camino de ser ampliado. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha rechazado un recurso de Caixabank, despejando el camino para que la ciudad embargue cerca de 1,3 millones de euros en garantías para completar las mejoras prometidas durante mucho tiempo para los peatones y el tráfico.

El puente que une Lomas de Cabo Roig con la calle Creus en la carretera de San Miguel ha sido durante mucho tiempo un peligroso punto negro. La falta de cruces para peatones o ciclistas, vías insuficientes, congestión constante y condiciones de tráfico peligrosas han hecho de este tramo una fuente de dolores de cabeza diarios (y peligros reales) para los residentes locales.

Una promesa incumplida y falta de voluntad política durante más de una década

La saga se remonta a principios de la década de 2000, durante el boom inmobiliario. El promotor, Urbana San Miguel SL, fue responsable de entregar la infraestructura esencial para su urbanización (incluido el puente) en virtud de un acuerdo firmado en 2002. En 2004, la empresa proporcionó una garantía de 1.286.668 euros específicamente para el puente, más fondos adicionales para otras instalaciones.

Entonces llegó la crisis, y mientras el promotor vendió parcelas y completó parte de la urbanización, el puente quedó inacabado y olvidado. A pesar de las repetidas aprobaciones y recordatorios municipales, las obras prometidas quedaron sin construir. Pero los residentes nunca lo olvidaron. Durante años, organizaron protestas, marcharon y exigieron acciones, destacando el puente como un riesgo para la seguridad y un cuello de botella diario en una zona densamente poblada.

Peatones y ciclistas se arriesgan la vida cada vez que cruzan el puente de la AP-7 entre La Regia y Lomas de Cabo Roig

Batallas legales y estancamientos burocráticos

Muchos de los retrasos en la finalización del puente de Orihuela Costa se vieron agravados por ineficiencias municipales. Si bien el promotor no cumplió con sus obligaciones, años de inacción burocrática, lentitud en la toma de decisiones y garantías olvidadas dejaron a los residentes esperando durante casi 20 años una solución.

Los lugareños han criticado durante mucho tiempo al consejo por permitir que persistan los peligrosos cuellos de botella y la falta de acceso peatonal, convirtiendo lo que debería haber sido un sencillo proyecto de infraestructura en una saga de frustración y riesgo que duró décadas.

La presión de los ciudadanos reavivó la acción municipal en 2016, lo que llevó a la ciudad a exigir pruebas de que el promotor había iniciado las obras requeridas. La empresa afirmó que no podía actuar sin la aprobación del ministerio; sin embargo, en 2018 llegó una luz verde vinculante del Ministerio de Obras Públicas. En 2020, el municipio advirtió que no comenzar las obras provocaría la confiscación de la garantía.

En marzo de 2021, el ayuntamiento declaró formalmente al promotor en mora y se apoderó de la garantía de 1,3 millones de euros para financiar la construcción. El promotor impugnó la decisión e incluso el banco que respaldaba la garantía luchó para impedir el pago, pero el TSJCV ahora se ha puesto del lado de la ciudad.

Sin embargo, el problema nunca ha sido la falta de recursos financieros; El fracaso en la solución de este importante y peligroso problema se debe a la falta de voluntad política para hacer realidad la pasarela.

Ayuda a los residentes y seguridad vial por fin

Para los locales, se trata de una victoria muy esperada. La ampliación del puente finalmente incluirá acceso para peatones y ciclistas y aliviará un corredor peligroso para el público. Hasta ahora, la ausencia de una infraestructura adecuada ha creado no sólo molestias sino también riesgos reales tanto para los peatones como para los conductores.

El municipio ya ha iniciado los preparativos administrativos y ha encargado el diseño del proyecto. Después de años de retrasos, frustraciones y obstáculos burocráticos, es posible que Orihuela Costa finalmente vea el puente mejorado de manera segura, brindando alivio a los miles que navegan por este peligroso cruce todos los días.