Al mes de enero le queda un suspiro, y no hay ni rastro de los presupuestos de 2026. En el plan con el que el Govern arrancó el año estaba previsto que, a estas alturas, las cuentas estuvieran ya encauzadas. Pero, pese a haber presentado el modelo de financiación, la hospitalización de Salvador Illa, el accidente de tren en Gelida y la posterior crisis en Rodalies ha puesto en jaque el calendario con el que trabajaba la Generalitat. Lo evidencia la fotografía de este miércoles en el Parlament: la Cámara ha aprobado la prórroga de las cuentas de 2023 con los votos del PSC, ERC y Comuns y lo ha hecho sin que ni siquiera hayan comenzado las negociaciones del Govern con sus socios para tener unos nuevos presupuestos.
Sin embargo, la consellera de Economía, Alícia Romero, ha tratado de exhibir optimismo. “Esperamos aprobar los presupuestos durante este primer trimestre”, ha asegurado dando por entendido que tratarán de recuperar el tiempo perdido. El Govern ha prometido que el lunes que viene Rodalies volverá “a la normalidad”, y con la circulación de trenes ya retomada, la consellera espera abrir, de una vez por todas, el debate sobre los números. Los socios, sin embargo, se han encargado de frenar las expectativas de alcanzar un acuerdo tan rápido si antes no se saldan deudas pendientes.
La recaudación del IRPF, pendiente
De hecho, ERC ha aprovechado su intervención para reclamar a los socialistas avanzar en la negociación para que la Generalitat pueda recaudar el IRPF, carpeta que está siendo debatida con el Gobierno y que quedó abruptamente aparcada desde el accidente en Adamuz. El diputado Albert Salvadó ha puesto en valor el nuevo modelo de financiación pactado, y lo ha calificado de “éxito”, pero ha avisado que no habrá nuevos presupuestos de la Generalitat si no hay más avances.
El presidente de ERC en el Parlament, Josep Maria Jové / Nico Tomás / ACN
“Podemos entender un retraso, pero no un incumplimiento”, ha advertido el republicano, tras recordar que el pacto de investidura especificaba que la Agència Tributària de Catalunya ya operaría en la campaña de la renta de 2026. “Si nos encontramos aquí es porque no podemos estar satisfechos de los acuerdos”, ha rematado.
Un año esperando una multa
Y los Comuns, por su parte, han recordado al Govern que justo este miércoles se cumple un año de la aprobación del régimen sancionador por los incumplimientos de la ley de vivienda y que todavía no se ha impuesto ni una sola multa. “Y eso que dicen que son el Govern más ágil y que están en contra de la burocracia”, ha ironizado el portavoz de los Comuns, David Cid, que ha advertido por enésima vez que están “esperando” que cumplan con lo pactado para abrir una nueva negociación.
La líder de los Comuns en el Parlament, Jéssica Albiach / David Zorrakino / Europa Press
“Las cartas sobre la mesa, pesan”, ha sentenciado emplazando al Executiu a ejecutar lo que está pendiente. La semana que viene debería reactivarse un encuentro del Govern con los Comuns para hacer balance, cita clave para determinar si se dan las condiciones para abordar las cuentas.
Junts desafió a Romero
Junts, por su parte, ha vuelto a instar al Govern a aprobar las cuentas ya llevarlas al Parlament para la negociación con los grupos. A pesar de que una vez aprobadas por el Ejecutivo es difícil hacer grandes modificaciones, el diputado Joan Canadell ha retado a Romero a hacerlo: “¿Quién dice que diremos que no? ¡Hablemos!”. Aunque difícilmente podría haber un acuerdo entre el PSC y Junts, Canadell ha puesto sobre la mesa algunas de las condiciones que reclamaría su grupo, como “bajar la fiscalidad”, algo que no pasa por los planos ni del Govern ni de sus socios. A pesar de esta mano tendida, el posconvergente también ha lanzado un duro aviso al Govern: “Si no son capaces de aprobar las cuentas, márchense. No se queda por el poder y las sillas. Aragonès tuvo que irse por la sequía y los presupuestos, e igual Illa tendrá que irse porque llueve demasiado y no hay cuentas”.
Aragonès tuvo que irse por la sequía y los presupuestos, e igual Illa tendrá que irse porque llueve demasiado y no hay cuentas
La CUP no se ha abierto a negociar las cuentas, a pesar de que hace un año rompió el tabú de negociar con los socialistas y llegó a un acuerdo con el Govern para regular el alquiler de temporada. La diputada Laure Vega ha centrado su intervención en hablar de la crisis de la vivienda y ha echado en cara al Govern que aún no haya puesto sanciones.
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