Viajar con una mochila voluminosa siempre ha sido una característica distintiva de los viajes juveniles, de aventura y económicos. Pero a partir de febrero, los turistas que vuelen con Iberia a España o Europa quizá tengan que pensárselo dos veces. La aerolínea ha introducido un nuevo recargo por equipaje no rígido y de forma irregular, que afecta directamente a mochileros, ciclistas, golfistas y a cualquier persona que lleve bolsas blandas o de gran tamaño.
Iberia define equipaje irregular como: “un artículo que, por su forma, dimensiones o material, está sujeto a aceptación limitada y puede interferir con los sistemas automatizados de facturación y manipulación de equipaje en los aeropuertos”. En esta categoría entran las bolsas blandas, las mochilas grandes, las bicicletas en estuches blandos y las bolsas de golf. Las compañías aéreas ya cobran un suplemento por artículos de gran tamaño, como tablas de surf o instrumentos musicales, pero esta es la primera vez que se incluyen específicamente las mochilas y el equipamiento deportivo blando.
El nuevo recargo varía según el destino y el tipo de vuelo. Para vuelos nacionales dentro de España (excepto Canarias), es de 35€ para vuelos directos y 40€ para vuelos de conexión. Los vuelos a Europa, las Islas Canarias, el norte de África y Oriente Medio cuestan 60 € por tramo y 70 € en vuelos con escalas. Los vuelos de larga distancia, incluidas las rutas transcontinentales, conllevan un recargo de 125 € por tramo, que aumenta a 140 € en vuelos de conexión.
Esta política podría afectar significativamente a los turistas que viajan en bicicleta o practican golf. Las bicicletas empaquetadas en estuches blandos, palos de golf y otros equipos deportivos ahora pueden generar cargos adicionales. Iberia aconseja a los viajeros utilizar maletas rígidas, rectangulares o estables para evitar recargos y garantizar una mejor manipulación en los aeropuertos.
Iberia ha aclarado que se considerará equipaje irregular cualquier artículo cuya forma, tamaño o material pueda interferir con los sistemas automatizados del aeropuerto. Esto incluye artículos como cochecitos, esquís, tablas de snowboard, tablas de surf, equipo de caza, cámaras profesionales u otros equipos especializados.
La decisión de etiquetar el equipaje como especial la toma el personal del aeropuerto. Los pasajeros deberán dirigirse al mostrador de facturación, donde el personal determinará si su equipaje califica. Si se acepta, se deberá pagar una tarifa adicional; si no puede ser aceptado por razones operativas o de seguridad, el artículo no será permitido en el vuelo.
El equipaje de mano no se ve afectado por esta política. Actualmente, solo se aplica al equipaje facturado, no al equipaje de mano, maletas blandas ni mochilas. El objetivo es evitar problemas o retrasos en los sistemas automatizados, que de otro modo serían tratados por humanos como casos especiales.